Yo, llega un momento, donde ya no sé distinguir la OTAN de la FIFA, ni si el Foro de Davos no es otra cosa que la antesala del festival de Eurovisión. Se ha puesto de moda decir que en la final del Mundial "ganó el fútbol". ¿Y quién querían que ganara, la canción de Israel, el equipo de petanca de Andorra, la última peli de Almodóvar o Feijoo las presidenciales de EE.UU.? El fútbol es deporte, pero este Mundial ha sido deporte y geopolítica barata al celebrarse en los EE.UU. de Trump. Ese imbécil que desprecia el español. Aunque ha sido la FIFA la responsable del protocolo que no permitía preguntas en español. Trump dijo que los españoles eran "mala gente", "una causa perdida" y que no quería "tener nada que ver con España. ¿No querías españoles? Pues toma dos tazas. Había que ver las caras de Trump e Infantino tras el gol de España. ¡Verás si no vamos a poder coronar campeona a la Argentina de nuestro amigo Milei! La cara de Trump abucheado camino de entregar la copa era un poema. Quizá fue eso lo que intentó evitar Milei con su ausencia. Si solo es fútbol, ¿por qué el movimiento MAGA se ha preocupado en vender la mentira de que el equipo español quería que Trump lo celebrara con ellos? en lugar de que este señor es el niño en el bautizo, la novia en la boda y el muerto en el entierro? Si solo es fútbol, ¿por qué se miró a otro lado cuando algunos jugadores argentinos exhibieron una pancarta reivindicando la propiedad de las Malvinas? ¿Por qué la bandera de Palestina no se podía mostrar en el estadio pero sí había banderas de Israel? ¿Por qué causalmente Israel terminó asesinando al trabajador humanitario palestino que organizaba las retransmisiones del Mundial en Gaza? Donde, por cierto, se celebró la victoria de España como si fuera propia. Si solo es fútbol, ¿por qué Feijoó aprovechó para decir que había socios de Sánchez que no apoyaban a la selección? Entre ellos Junts, ese partido "antiespañol" con quienes el PP quiere ahora tender puentes. Si es sólo fútbol¿por qué Rajoy, con un comentario racista contra los jugadores franceses, crea un problema diplomático? ¿Por qué el tuit de Muñoz -otra mema con pedigrí- diciendo que "España vuelve a conquistar América"? Si es sólo fútbol y éste ha ganado, ¿qué hacen los ultras multiplicando los ataques racistas e islamófobos contra Williams y Lamin? ¿Cómo estos enfermos mentales pueden ligar el triunfo de España con su casposa "prioridad nacional". Váyanse ustedes a la mierda con su forma de entender el fútbol y la vida. Almacenan tanto odio que son incapaces de disfrutar viendo cómo medio mundo apoyó a España, desde Gaza a México, de Egipto a Cabo Verde, de Colombia a Bélgica o Noruega, de Inglaterra a Marruecos… No valoran vivir en un país querido por gentes de tan diferente raza, lengua o credo. Que alivio no tener imágenes de un asesino como Netanyahu apoyándonos con nuestra bandera.
Vivir es intentarlo infinitas veces
miércoles, 22 de julio de 2026
martes, 21 de julio de 2026
Prioridad intelectiva
En la web, las redes conceden derecho de palabra a legiones de idiotas que antes desvariaban en el bar tras dos o tres copas, los parroquianos les invitaban a ir a dormir la mona y no causaban mayor daño. Hoy, sin embargo, esas voces tienen el mismo espacio que la de cualquier experto o de un premio Nobel. Y claro, pasa lo que pasa. Las redes son la demostración palpable de que la peor inflación que afecta al mundo actual es la del imparable incremento de gilipollas. Todos vimos la deplorable actuación, propia de un narcisista enfermizo, de Trump en el acto de entrega de la Copa del Mundo. Pero, mensajes de cuentas cercanas a Donald Trump, dan una versión totalmente distorsionada de lo ocurrido entre el mandatario y los jugadores de la Selección Española. Muchas cuentas cercanas al movimiento MAGA han inventado una realidad paralela en la que los jugadores españoles deseaban celebrar con Trump. Una cuenta llamada "Inevitable West", con casi 400.000 seguidores y a la que siguen Vox, Milei y Abascal dijo sobre este momento: "El equipo español quería que Trump se quedara y levantara el trofeo con ellos". Y añade: "Los liberales NO quieren que veas esto". Miles de kilómetros más al sur, en Argentina, las redes sociales que frecuentan los que apoyan a Milei se han llenado de conspiraciones y estúpidas excusas para no reconocer la superioridad futbolística de la Selección española sobre una Argentina que, ni supo jugar, ni supo perder. Así, estos necios afirman que el partido estaba completamente arreglado desde antes del partido. que el balón comenzara a rodar. Dicen que la Albiceleste habría sido coaccionada u obligada desde las altas esferas a perder el encuentro, lo que justificaría, bajo su punto de vista, el bajo nivel mostrado por el equipo. Algunos perfiles han vinculado la penosa imagen de Argentina con estrambóticas teorías sobre presuntos rituales masónicos en las entrañas de la FIFA. Han hablado de un oscuro pacto político internacional para perjudicar a Argentina. Han afirmado que el árbitro esloveno favoreció descaradamente a España. Aquí, las redes ideológicamente homologables a esas otras, "amigas de Milei", ya decían que no íbamos a ganar porque Pedro Sánchez es gafe. El Observatorio Español del Racismo recogió más de 40.000 mensajes de odio en redes sólo en el mes de junio y el Mundial ha disparado el racismo e islamofobia en redes, sobre todo hacia Lamine Yamal. Ya con la Copa del Mundo en la mano, algunos ponían la "racistada" de que la selección española era una "broma de mal gusto" porque estaban Lamine Yamal y Nico Williams sin el color de piel que les gustaría a ellos. No descartemos que las derechas extiendan el concepto de prioridad nacional también a la selección. Y, de camino, declarar no seleccionables a los jugadores, vascos, catalanes, de ideas progresistas o demócratas en general. Y volver así a esa gesta de la selección española de fútbol durante el franquismo: un sólo título: la Eurocopa de 1964. No me extraña que Francia haya aprobado la prohibición de redes sociales para menores de 15 años. Yo aprobaría también la prioridad intelectiva y mandaría al ostracismo a tanto ignorante, necio, imbécil y gente de mala baba que pueblan las redes.
domingo, 19 de julio de 2026
Selección
Javier Bardem fue muy criticado durante el partido de España - Austria por no haber llevado puesta la camiseta de la Selección. Las críticas venían de esos ultrapatriotas que "piensan" que no se puede amar a tu país si no exhibes continuamente colores y banderitas. Es como negar a alguien sus principios cristianos por no lucir, bien visible, una cruz. Estos "criticones" lo tienen fácil cuando hablan de alguien que saben que no comparte sus ideas. Porque, para ellos, el problema es ese: que no tengas sus mismas ideas. Presumen de amar la libertad pero su única obsesión es imponerle a los demás su forma de pensar y sentir: sus ideas religiosas, sus ideas políticas, sus ideas sobre la familia, el derecho al aborto, el derecho a la muerte digna... Presumen de amar a su país, pero resulta absurdo pensar que se puede amar a alguien o algo que no se conoce. Y muchos de ellos son grandes ignorantes de la historia, la geografía, la literatura, el arte, la música y, en general, de la cultura más básica de su país. Pero ellos lo solucionan adornándose con la bandera de España, porque en el fondo no aman a su país sino que están entregados a una ideología que se envuelve en una bandera. A ellos les digo que la unidad se construye desde la aceptación de la pluralidad y que pretender la uniformidad lleva a la misma negación de España. Porque, les guste o no, España ha sido, y sigue siendo, un país plural. Les guste o no, nuestra selección es una metáfora de la pluralidad, donde caben blancos y negros; españoles de padres españoles o de padres inmigrantes; andaluces, catalanes, vascos, gallegos, castellanos o canarios; hijos de albañiles, electricistas, empleados de supermercado o limpiadoras; procedentes del campo o la ciudad; de ideas conservadoras o progresistas. Aplaudo a Borja Iglesias cuando dice "prefiero pagar más y vivir en un país en el que me gusta lo que se hace con ese dinero". Y hago mías las palabras de Bardem cuando dice: "Creo en una España donde todas las personas, con independencia de su origen, lengua, cultura, identidad sexual o creencias, puedan sentirse parte de un proyecto común basado en la igualdad, la justicia social y el respeto mutuo. Un lugar consciente de que su historia, su riqueza cultural y su diversidad territorial no son una amenaza, sino uno de sus mayores patrimonios" Y cuando esos ultra amantes de la patria celebren el triunfo de la selección como "suyo" porque para eso "yo soy español, español, español" y porque son expertos en apropiarse del mérito de lo que otros consiguen, yo seguiré pensando que es el triunfo de los que se han esforzado, los que han corrido, los que han luchado para que la diversidad y la pluralidad, puestas juntas a trabajar, sin distinción de razas, credos, colores, lugares de origen o ideas, consigan objetivos comunes. Las estrellas de la selección se han conseguido desde la diversidad y en democracia.
jueves, 16 de julio de 2026
Labrarse el futuro
Hubo un tiempo donde no se hablaba de futuro sino de porvenir. Esta palabra se utilizaba para referirse a la esperanza, las expectativas o la fortuna que aguardaba a una persona. Había que "labrarse un porvenir". El horizonte y la esperanza, lejos de ser un mero paisaje, eran una invocación al cambio. Entonces, el futuro no se esperaba como una consecuencia inevitable del paso de las horas; se reclamaba como una conquista. La paradoja, sin embargo, estalla al advertir que los sectores más reaccionarios de la sociedad también reclaman el futuro, aunque sus promesas no apuntan a nuevos tiempos. Cuando la ultraderecha se apropia de la necesidad de cambio, logra atraer a jóvenes que aplauden la promesa de un "renacer" que mira hacia un pasado convenientemente ficcionado. El problema es que la la nostalgia ha desplazado a la esperanza como emoción políticamente productiva, sustituyendo el deseo de porvenir por el apego a un pasado imaginado, convenientemente sometido a filtros y photoshop ideológico. Es inquietante que tantos jóvenes busquen su porvenir a través de una mirada nostálgica al pasado. Aunque quizá debamos hablar de melancolía en vez de nostalgia. Melancolía como tristeza vaga, profunda y permanente, a menudo sin causa aparente, que provoca apatía y desgana. Qué, a diferencia de la tristeza común, se caracteriza por una añoranza persistente por el pasado y la incapacidad de disfrutar el presente. En este sentido, la melancolía es una herida abierta y paralizante. El melancólico no sabe exactamente qué ha perdido, porque lo que añora es una ilusión. Y, en este caso, una falsedad que otros fabrican con fines políticos. La melancolía, entonces, no extraña el ayer por lo que fue, sino por lo que bocas interesadas le dicen que fue. Es la falsa conciencia de una pérdida que no existe realmente, que solo forma parte de la memoria ficticia que algunos fabrican para exaltar su ideología. La gran tragedia es que esa parálisis melancólica ha terminado por parasitar a quienes menos pasado tienen para recordar: la juventud. Esa cuyas biografías se han cincelado a golpe de desempleo crónico, de pandemias, de alquileres inalcanzables y de la sospecha de que eso de la "escalera social" es una trola. Es en ese sustrato donde florecen posiciones como las de esos jóvenes que añoran un franquismo que nunca vivieron y que desconocen a nivel de ignorancia profunda, o de influencers de la "retrofeminidad" que monetizan su vida en Internet. Estas formas de estar en el mundo sólo pueden entenderse como una reacción a la cancelación capitalista del futuro. El gran logro de la ultraderecha reside en su capacidad para redirigir la angustia por el presente, eximiendo de culpa a las dinámicas devoradoras del capital para arrojar la sospecha sobre la izquierda y el progreso. Pero mirando una foto tan antigua como falsa no nos vamos a labrar un futuro.
sábado, 11 de julio de 2026
Los estúpidos negacionistas
Cuando ya hay doce cadáveres calcinados, cuatro personas ingresadas en una unidad hospitalaria de grandes quemados y, al menos, otras veinte desaparecidas, es irrelevante el ruido que puedan generar los estúpidos negacionistas, tanto si lo son por su supina ignorancia como si ejercen para justificar mejor su apoyo a determinados intereses económicos. De momento están en silencio. Seguramente preparando una nueva andanada de bulos, mentiras y gilipolleces varias que les permitan culpabilizar a otros y eludir la responsabilidad que les corresponde por su criminal actitud. Andalucía enfrenta su peor incendio pocos días después de que PP y Vox pactaran rechazar lo que, cínicamente, la ultraderecha llama "agenda ideológica" medioambiental. Eso pese a que España es uno de los territorios de Europa más castigados por la crisis climática y el que tiene mayor cantidad de superficie quemada: Casi la mitad de la superficie quemada en 2025 en la UE fue en la península ibérica. Pese a ello, PP y Vox acaban de firmar un pacto de gobierno que apuesta por continuar con políticas "que blindan las tradiciones" más nefastas, negando y ridiculizando los riesgos reales del cambio climático. Que éste ha modificado las condiciones físicas y meteorológicas de las tierras ibéricas haciendo que España tenga que enfrentarse a fuegos cada vez más virulentos y difíciles de controlar, sólo pueden negarlo los más irresponsables, los más cínicos o los más estúpidos. Sólo ellos pueden negar que el incremento de temperaturas que implica más sequías prolongadas supone ya, más que olas, mareas de calor. Sólo ellos pueden negar que el pasado verano fue el más caluroso jamás sufrido en la Península; que en él tuvimos 55 días de calor extremo entre el 1 de junio y el 31 de agosto; que ya tenemos incendios de sexta generación, incendios que crean sus propias condiciones atmosféricas... Ellos siguen con la sobreexplotación del mito del pirómano, con el mantra del "abandono" del campo, con la manipulación del concepto de la España vaciada que ellos mismos favorecen con sus políticas... Mientras, ocultan la falta de una correcta gestión forestal en las comunidades que gobiernan, las criminales políticas que aplican respecto a los bomberos forestales. Por supuesto, callan sobre la estructura de las tierras boscosas de la península, con tres cuartas parte de ellas en manos privadas y con amplios terrenos dedicados a especies comerciales, como el pino y el eucalipto que son auténticas bombas incendiarias. Nunca les oirás criticar a las grandes explotaciones cinegéticas que no gastan un céntimo en limpiar el bosque. Ni, por supuesto, reconocer que su apoyo a la ganadería intensiva, en contra de la extensiva, evita que esta pueda "limpiar" los campos. No les oirás hablar de cómo montan mecanismos carísimos de lucha contra los incendios para proteger negocios privados. Ni oirás a Juanma Moreno, tras presumir de la modernización del Infoca basado en el incremento presupuestario, explicar por qué entonces la evolución de las plantillas y los indicadores de gestión forestal van a la baja. Antes de necesitar los votos de Vox para gobernar, Juanma Moreno consideraba que las políticas climáticas eran necesarias en "una comunidad autónoma muy vulnerable a la amenaza del cambio climático". Hoy mete en su gobierno a los que dicen que el cambio climático es un invento y las medidas para combatirlo una "agenda ideológica" de la izquierda. Que el próximo incendio nos coja confesados.
jueves, 9 de julio de 2026
Los nuevos santos inocentes
Las nuevas dictaduras ya no ponen el poder en manos de generales, no utilizan la violencia explícita, ni encierran en campos de concentración. Ahora son expertas en manipulación. Distorsionan la información hasta convertir la mentira en verdades a fuerza de ocupar las cabeceras de los medios de difusión que han comprado. Su objetivo es el ciudadano acrítico, el que tiene pocos conocimientos y una pobre cultura general, el ciudadano temeroso o desclasado, el rencoroso, el propenso a ser un hooligan de cualquier ideología. El ciudadano crítico es un peligro para ellos, hay que reconvertirlo en súbdito obediente que no pregunte. No debemos olvidar que el fascismo clásico se nutría de desclasados, obreros ignorantes o burgueses venidos a menos que odiaban a los aristócratas pero aspiraban a imitarlos. Las nuevas dictaduras utilizan el falso patriotismo envueltos en banderas, para vender la patria al mejor postor y de paso quedarse con la comisión. Este nuevo poder -llamado neo-liberal- presume de odiar las ideologías, sobre todo la socialista, por una simple razón: no quieren repartir sino acumular riquezas. Proclaman que el Estado no debe intervenir y defienden la libertad, pero la libertad del más rico, que según su ideología es el que debe mandar. Las redes sociales -que dominan- han sustituido a la información veraz y las tertulias al debate. Ambas engañan a los "poco pensantes", inoculando un conformismo que bloquea cualquier avance. Prefieren retornar a un pasado, en el que el pobre era sumiso, bajaba la cabeza y pedía perdón antes de abrir la boca. Cada vez más, veo por todas partes a clones de "Paco el Bajo" -el personaje de Los Santos Inocentes- gentes que aceptan el destino que sus nuevos señores políticos le tienen reservado. Han asumido, sin saberlo, el papel de el esclavo domado perfecto, pues ni siquiera llegan a la resignación. Es como si las putas redes y las manipuladoras tertulias les hubieran mutilado la voluntad, obligándoles a asumir su condición de modernos esclavos con una gran naturalidad y sumisión. Pero Paco el Bajo está muy presente en estos días. La distancia entre las clases pudientes y el estrato social más bajo sigue aumentando, aunque mucha gente no lo quiere ver. Quizá porque han sido serviles toda la vida, han estado humillados y derrotados durante toda su existencia y ahora no lo ven porque las banderas, las mismas que los pudientes han ondeado siempre para defender sus privilegios, les nublan la vista y las entendederas. Cuando sus señoritos gobiernen y reclamen los derechos más básicos tendrán que oír la frase del señorito Iván: "las ideas de esta gente, se obstinan en que se les trate como personas, y eso no puede ser...”.
miércoles, 8 de julio de 2026
Ultraderechista
Trump está de vuelta, demostrando lo que es: un asqueroso prepotente, un gañán, un inepto con aspiraciones a emperador, un gánster, abusador de mujeres, estafador en serie, protector de las peores dictaduras y un imbécil integral rodeado de gusanos que se arrastran ante él y les ríen sus estupideces. Está tan acostumbrado a mentir que lo hace con total descaro, insultando a cualquier mediana inteligencia. Primero miente sobre Meloni. Dice que le suplicó hacerse una foto con él y se la dio por lástima. Cuando ésta lo niega reclama una "orden de alejamiento". Para él, si las mujeres no dejan que un famoso -como él- "les coja el coño" (lo dijo en 2005), entonces son unas mentirosas o están locas. Después, como Netanyahu lo tiene "cogido por los huevos" por lo que sabe de él, vuelve a romper el alto el fuego con Irán, reinicia sus ataques y llama a los iraníes escoria y gente enferma, jodiendo otra vez la economía mundial. Como España se niega a responder a su chantaje de comprar el armamento a sus empresas, nos vuelve a atacar. Dice que España es un caso perdido, un aliado terrible, y anuncia que va a ordenar romper toda relación comercial. Y, por supuesto, sigue empeñado en apropiarse de Groenlandia. Más cerca, la ultraderechista Le Pen fue de nuevo condenada por corrupción, está vez por malversar fondos del Parlamento Europeo. Y otro ultraderechista, el británico Nigel Farage, está siendo investigado por el Parlamento investiga por 40 cargos de corrupción y 5 millones de libras esterlinas en donaciones ilegales para consolidar su patrimonio inmobiliario. Deberían tomar nota los que todavía se creen que la ultraderecha viene a luchar contra la corrupción. ¡Qué ingenuos! Por su parte, la televisión pública húngara deja de emitir noticias y emite una nota pidiendo disculpas por años de "mentiras" durante el mandato del ultraderechista Orbán. Allende el océano, un juez prohíbe salir de Argentina al exjefe de Gabinete de Milei, investigado a Adorni por enriquecimiento ilícito, la adquisición de propiedades y las diferencias patrimoniales registradas en sus declaraciones juradas. ¿Qué creíamos que era esto de la ultraderecha? Otra ultraderechista, la senadora paraguaya, Celeste Amarilla (nótese la contradicción), ha dicho de Mbappe que es un "bruto que ni siquiera aprendió a escribir. En lugar de la leche de su madre, chupó cocos y lo más culto que ha oído en su vida son los chimpancés”. Es el nivel de esta gente, alcanzado con una sabía combinación de corrupción económica y moral, mentiras y odio. Es lo que nos espera.