Programa, programa, programa..., decía Julio Anguita para exigir que la política se basara en ideas y se centrara en las medidas y proyectos concretos por encima de los intereses partidistas, los cargos y las luchas de poder. ¡Cómo ha cambiado el cuento! Se comprueba analizando cualquier discurso público de esa oposición con opciones de gobernar. No les hace falta. Han optado por una oposición cómoda, por sentarse a esperar a que pase el cadáver del gobierno porque contra Sánchez se vive muy bien. Han creado un ecosistema político y mediático confortable: no exige programa, ni esfuerzo intelectual. Basta con pronunciar su nombre para ordenar el mundo, justificar cualquier torpeza propia y convertir la pereza en forma de acción y supervivencia política. A Feijoo, el mejor ejemplo de mediocritacia, y al vago de Abascal les viene de perlas. Contra Sánchez se vive muy bien porque libera de la incomodidad de pensar políticamente. Solo es necesario inventase un par de insultos y renovarlos cuando se percibe el hartazgo y aburrimiento de la repetición. Esta oposición no construye, se refugia. Total, para qué, si ellos sólo quieren llegar al poder para parasitarlo. Este modelo tiene, además, una ventaja: Si no hablas de tu programa, de lo que quieres hacer, no asustarás a los incautos que creen que insultas a Sánchez para, Dios mediante, resolverás sus problemas. Pero viendo lo que hacen allí donde gobiernan, uno puede adivinar cuáles son sus intereses, sus verdaderas ideas, qué problemas resuelven y cuáles crean. La gente debería preguntarse por qué los docentes de la Comunidad Valenciana están en pie de guerra; por qué Andalucía es la comunidad autónoma con mayor tiempo medio de espera para operarse en la sanidad pública; por qué el gobierno de Ayuso ha recortado las prestaciones a los enfermos de ELA en torno a un 40% porque ha decidido no aportar la financiación que le corresponde para completar las ayudas del gobierno; por qué el Gobierno de la Comunidad de Madrid rechaza reiteradamente aplicar el tope a los precios del alquiler y declarar "zonas tensionadas" en una región donde el metro cuadrado construido ya supera los 4.000 euros; por qué las derechas votan sistemáticamente en contra de las mejoras laborales, la subida del salario mínimo o de las pensiones, el tope de los alquileres o el impuesto a la banca y las eléctricas; por qué el alcalde de Algete, del PP de Ayuso, ha fulminado el nombre de Joan Manuel Serrat de un edificio público para sustituirlo por el de un "ilustre ciudadano" del municipio... Eso si, para gobernar, no se ven obligados a firmar lo que Vox le ponga por delante. Los mismos que recientemente han llevado al Senado la propuesta de derogar la Ley contra la Violencia de Género. En fin, que cuando lo único que importa es acabar con Sánchez ya no hay que proponer soluciones contra la precariedad laboral, ni contra el problema de la vivienda, ni contra el deterioro de los servicios públicos, ni contra la incertidumbre del futuro de las pensiones, ni contra el problema de la caspa.
domingo, 31 de mayo de 2026
sábado, 30 de mayo de 2026
Opinadores y opinatrices.
Hoy en día todo el mundo opina, de todo y todo el rato. Emulando al Chiquilicuatre: opina Jose Luis, opina bien suave; opina Mariano, mi amor ya tú sabes; opinan los brothers; opina mi hermano; opina hasta el más tonto con las babas en la mano. Algunos sólo dejan de opinar para estirar las piernas mientras se desplazan del plató de una tertulia a otro. Es extenuante. Para el que escucha, no para el que opina. Parecen un disco rayado. Opinar parece haberse convertido en un acto de resistencia ante el ostracismo mediático. ¡Opina o revienta!, parece ser su lema. Opinadores y opinatrices parecen haberle cogido el gustillo a la multiplicación de las tertulias sin necesidad. Trabajo no les falta. Temas para opinar, tampoco. Cada veinte minutos aflora una nueva remesa de asuntos cruciales sobre los que urge opinar antes que se cumpla su fecha de caducidad, impresa en el margen de los análisis de audiencias. La opinión se convierte en una mercancía tan vulgar que es objeto de ofertas 3x2 o mercancía de "Liquidación Final" en el empobrecido ultramarinos de las tertulias. La cosa se degrada que se las pela y hemos pasado de proclamar aquello de "un hombre, un voto" a exigir "un hombre, una tertulia para que opine", aunque el lema de algunas de ellas debería ser "un hombre, un plátano". El opinador se caracteriza por su polimorfismo y su capacidad de cambiar de opinión según soplen los vientos o interese. A veces se disfrazan y pueden presentarse como expertos en algo, analistas políticos, periodistas mercenarios, políticos retirados o polemistas. Pero, a menudo, no son otra cosa que bustos parlantes encaramados a una mesa de debate. Aunque podía ser de wáter por las "deposiciones" a las que nos tienen acostumbrados. No llevan distintivo alguno pero se les reconoce en cuanto abren la boca. O cuando evidencian que les incomoda mucho que les interrumpan mientras intertuompen. La entrega de muchos de ellos al furor narrativo, la especulación, la fabulación, la opinión ficción o la mentira reiterada es un hecho notable. Es sospechoso que, siendo como son a veces, unos mostrencos, sepan de todo, pontifiquen de todo y se crean con el don de la infalibilidad. Para ellos cualquier opinión es fácilmente reciclable con los subterfugios adecuados. Por eso, las opiniones con las que comercian suelen estar siempre atestadas de trucos o vaporosamente definidas. En caso de "cagada" se niega la mayor o se responsabiliza al objeto de su opinión por haber mutado de idea o forma de acción. El lenguaje tiene siempre la capacidad de conjurar simulacros. Quizás por eso la Asociación Internacional de Opinadores ha convocado un congreso eucarístico para determinar hasta que momento insultar a la inteligencia, cepillarse la verdad y cagarse en la honestidad es una ofensa grave al espectador o sólo un pecadillo venial. Mientras, conviene ir con cuidado: un amigo se tropezó ayer con un espacio de análisis y opinión con Tamara Falcó y por poco se descalabra.
Opinadores y opinatrices.
Putos jueces golpistas
Muchos de los problemas de la sociedad española derivan de su falta de memoria. Uno puede no saber porque nunca ha aprendido. Pero cuando sabes y no recuerdas... ¡chungo!. La memoria colectiva es el marco que nos permite comprender el presente, aprender del pasado y proyectar el futuro. Sin ella, los hechos carecen de contexto, significado y continuidad. Después está el tema de la Justicia. Cuando me hablan de Dios como Juez Supremo me lo imagino en su estrado celestial, con su toga con puñetas y su birrete difícilmente acomodado sobre el nimbo triangular que corona su cabeza, impartiendo justicia a base de golpear con su mazo. Y, claro, así está la justicia en el mundo: hecha unos zorros. Los jueces terrenales, al menos en España, son como Dios, intocables. Es prácticamente imposible que en España a un juez que prevarica se le condene por prevaricación. No hace tanto que una avalancha de denuncias -impulsadas por organizaciones de extrema derecha-, causas judiciales abiertas y la labor diaria del periodismo mercenario logró reducir a Podemos a la insignificancia política. Desde su nacimiento en 2014, son muchas las causas abiertas contra el partido y sus figuras más destacadas. Grandes titulares y horas de radio y televisión crearon una idea muy negativa sobre la formación. Pero, ¿alguien se acuerda que pasó con estas causas judiciales?. Pues el Tribunal Supremo ha archivado un total de 29 querellas -casi todas- contra Podemos y sus líderes hasta 2023 y las que siguen abiertas, esperan, quizá, correr la misma suerte. Las querellas por Blanqueo de capitales y delito electoral, Desobediencia y organización criminal, financiación ilegal de partidos políticos, delito fiscal y blanqueo de capitales, las cuenta en Granadinas, el caso Dina, el caso Neurona... Todos archivados. El juez del caso Neurona, Juan José Escalonilla, tuvo que reconocer que incluyó "indebidamente" como investigado en la causa a Pablo Iglesias. Es un lawfare de libro, es la historia de decenas de acusaciones falsas, todas con el mismo objetivo: dar munición a las tertulias para difamar durante horas y horas, y así adulterar el sistema democrático mediante la intoxicación de la opinión pública con mentiras. Es corrupción periodística y es golpismo mediático. Aunque la acusación sea falsa, un juez activista, como Escalonilla, García Castellón o Peinado, pueden estirar el durante años para aplicar la "pena de telediario". Vaya como vaya el proceso judicial, el objetivo prioritario y que siempre se consigue es la difamación mediática y la intoxicación. Y, lo peor, ya hemos comprobado -caso del ex Fiscal General- que incluso sin pruebas estos jueces endiosados te pueden condenar. Conviene recordar todo esto cuando observamos lo que está pasando estos días.
Envejecer
Se pregunta un proverbio chino: ¿Si la gente se arregla todos los días el cabello, por qué no hace lo mismo con el corazón? Pues me temo que por qué le preocupa más su aspecto externo que si alma interior. Es otro de los grandes logros del sistema: el triunfo del narcisismo, aunque en el fondo late una monumental insatisfacción con nuestras propias vidas. En España hay unas 4.600 bibliotecas públicas frente a los más de 6.300 centros autorizados de medicina estética. En tiempos de mi abuela el cuidado estético no iba más allá de untarse Nivea. Ahora los tratamientos más demandados son las infiltraciones de bótox y ácido hialurónico. La edad para comenzar a pincharse ya no importa. El llamado baby bótox se inyecta incluso en rostros libres de arrugas con una finalidad supuestamente preventiva. La toxicidad del bótox es "seiscientas" veces superior a la del cianuro pero, ¡qué más da!. Yo veo lo del bótox como una metáfora de nuestra sociedad: una bonita imagen para ocultar la pérdida de identidad y de los más nobles sentimientos. El bótox inhibe o borra las microexpresiones que permiten leer el ánimo, la duda, el desacuerdo o la empatía, esas emociones mínimas inscritas en un rostro, y las caras se convierten en superficies lisas, neutras, impermeables y, sobre todo, homogéneas. Además, puede llevarnos a evitar ciertas emociones, ya que los gestos faciales mandan información al cerebro y contribuyen a cómo sentimos. Algunos malpensados dicen que cuando el bótox hace que, por ejemplo, dejemos de fruncir el ceño en situaciones de desacuerdo está ayudando a reforzar ciertos ideales tradicionales de feminidad basados en la docilidad y la complacencia. Vaya usted a saber. Las redes están llenas de vídeos de niñas y preadolescentes mostrando rutinas de cuidado de la piel, las mismas que hacen enormes compras de productos estéticos como sérums con retinol. En el otro extremo, las multinacionales de la estética llevan años bombardeando a las mujeres con expresiones como “antiedad” o “antienvejecimiento”, reforzando así prejuicios y fomentando una visión negativa del proceso natural de envejecer. Curiosamente, un reciente trabajo científico ha demostrado, tras estudiar a 700 mujeres, que aquellas más preocupadas por envejecer parecían mostrar señales de envejecimiento biológico acelerado. Pero esa preocupación es general y está ahí: Photoshop, los filtros de Instagram, los rostros Deep Beauty creados por IA, las amigas insistiendo en que probemos estas maravillosas inyecciones de autoestima... ¿Es que nadie está de acuerdo en cómo es? ¿Tan insatisfechos estamos con nuestra imagen, con nuestra edad, con nuestra vida? Quizá el verdadero acto de rebeldía hoy sea aceptar nuestra identidad y el paso del tiempo sin convertir el cuerpo en un campo de batalla.
jueves, 28 de mayo de 2026
Ignorancia
Al menos antes, para ser de izquierdas había que leer y pensar más. Hoy, y siempre, para ser de derechas basta con estar orgulloso de tu propia ignorancia. En España algo que nunca ha faltado son los defensores de la ignorancia. Por un lado porque las clases más reaccionarias han coartado la difusión del conocimiento para preservar sus privilegios y someter a las mayorías. Por otro porque la izquierda, tras haber luchado durante mucho tiempo y apasionadamente por la educación, en el periodo más reciente ha abandonado "su viejo fervor por la instrucción pública" para sumarse a la derecha en la celebración de la ignorancia. La coartada ha sido la igualdad, la imposibilidad de segregar, no ya por capacidades, sino por actitudes e intereses. Hace ya demasiado la izquierda política decidió, erróneamente, que la ignorancia era liberadora y el conocimiento, cuando menos, sospechoso, incluso reaccionario. De aquellos lodos... La derecha necesita masas ignorantes para manipularlas y capitalizar su ignorancia. Es, además, maestra en maniobrar para moldear el pensamiento de multitudes, porque la gente no lee, pero si recibe memes, vídeos de Youtube y Tik Tok, sigue a influencers de tres al cuarto o ve El Hormiguero, Horizontes, En boca de todos y otros productos de la morralla mediática. Y, vaya por delante que, calzada por intereses mezquinos y gracias a la depreciación de títulos universitarios, doctorados y másteres, la ignorancia puede cabalgar sobre cualquier caballo formativo. Hoy las mayores falacias las sostienen poderosos medios desinformativos ayudados por la ignorancia de masas cosificadas por la corriente hegemónica, esto es, la de las grandes corporaciones que manejan armas, dinero, tecnología y mentiras. Quizá los medios no puedan lavar cerebros, pero son expertos en emporcarlos hasta asfixiarlos. A mí me basta con escuchar el odio que inyectan unos contra todo lo que huela a igualdad, solidaridad, diálogo, diversidad, respeto... para saber qué, sin asignar etiquetas, mi campo de juego está en todo aquello que sea bueno para los seres humanos. Para todos, sin discriminación de sexo, raza, orientación ideológica o sexual, creencias, nacionalidad... Mi lucha está con los que quieren terminar con la jerarquía de los opresores, los explotadores, los colonizadores, los sin escrúpulos, para alcanzar un sistema capaz de erradicar el interés del capital sobre los seres humanos y difuminar todo el fardo individualista, egoísta, racista, excluyente y opresor que nos ha amargado la existencia durante demasiado tiempo y que promete volver. Y procuro evitar a esos que, de tan miserables, sólo puedo calificar de enfermos mentales. Muchos de ellos, más que mala ortografía, lo que tienen una heterografía espantosa, además de disfrutar su amargura usando el lenguaje más soez.
El pícaro nacional
España es el país de los "pícaros". La literatura del Siglo de Oro está plagada de estos "héroes" que actúan de pillos, granujas y tunantes. Las personas "buenas" a menudo son percibidas como ingenuas, vulnerables o tontas. Aquí, a quién valoramos positivamente es al "listillo", al buscavidas, al que es capaz de "relativizar las normas" y encontrar soluciones "creativas" para obtener beneficios. Estamos en el país de los que aprovechan hasta el último resquicio para defraudar a hacienda; el de los que no emiten facturas para que "te ahorres el IVA"; el de los profesionales que te hacen una chapuza y te cobran a ojo; el de los que se llevan los folios de la oficina, productos de higiene de los hospitales, cientos de fotocopias gratis de los colegios o las toallas de los hoteles; el de los "agricultores" que llenan los depósitos de sus todoterrenos con gasóleo agrícola... Mientras, sobre los grandes sacatajadas, especuladores de alto nivel, mafiosos de las alturas, ladrones de guante blanco, chorizos de postín, buitres de corbata, o Cayetanos corruptos sólo encontramos silencio. Es el precio que hay que pagar para que la mayoría siga rateando sin problemas de conciencia. Nuestra monarquía se construyó en torno a los negocios turbios de monarcas corruptos. ¿Será por eso que el rey Emérito está autoexiliado? El "pelotazo" ha sido siempre el deseo nacional. Desde siempre, las élites han hecho del Estado un gran nicho de negocios destinado al enriquecimiento personal y de clase. La dictadura -corrupta por naturaleza- fue el paraíso de los pelotazos empresariales, de la connivencia entre poder político y económico, de los amaños, las confluencias y chanchullos entre políticos, empresarios, e intermediarios conseguidores. Y como la Transición no cambió de facto las estructuras del régimen, ahí seguimos. Por eso no nos pueden extrañar las sospechas permanentes sobre cada político que deja la política. Nadie pone ya la mano en el fuego por nadie. Ahí tenemos a expresidentes, carentes de oficio, que utilizan sus influencias para obtener beneficio, poniéndolas al servicio del mejor postor, ingresando en consejos de administración, creando consultoras para asesorar a grandes empresas, o abriendo puertas para que otros hagan negocio a cambio de jugosas comisiones. Hasta ahora nadie se había escandalizado. Las conferencias de Aznar llegan a pagarse hasta a 100.000 euros. Será porque él lo vale. Papá Aznar ha ido colocando a sus hijos y yerno en asesorías, consultoras financieras, empresas inversoras, fondos inmobiliarios, inteligencia artificial, aplicaciones digitales. Y las empresas y cuentas opacas de la familia surgen a cascoporro. Pero ahora lo que importa, lo que urge, es lapidar a Zapatero. Supongo que ya explicarán después por qué se actúa tan rápido desde la justicia en determinados casos, mientras todo lo pasan por alto cuando se trata de expresidentes complacientes con los poderes económicos y con sus aliados políticos. Será por eso que en este país está prohibido circular sin casco, pero en San Fermín lo único que te piden para correr delante de los toros es un pañuelo rojo y un periódico. Al parecer el que más asusta al toro es OK Diario.
miércoles, 27 de mayo de 2026
Corruptos y tunantes
En los dos últimos años, distintos altos jefes policiales en Madrid, Baleares, Murcia, Galicia y Castilla y León han sido detenidos por sus vínculos con el narcotráfico. Sí, con esas mafias que "matan" a guardias civiles en acto de servicio. Estoy esperando que alguien de la jauría mediática titule una de sus columnas de opinión o hable en una tertulia de la corrupción de las fuerzas de seguridad del Estado de este país. Hace unos meses, Vaticano News, el portal oficial de información de la Santa Sede afirmaba: "La peor crisis de la Iglesia no ha sido provocada por la oposición secular, sino por la propia corrupción eclesiástica". La corrupción en la Iglesia católica abarca desde escándalos financieros y de blanqueo de capitales hasta la peor de las corrupciones morales: la ligada a la práctica -continuada y multitudinaria- y el encubrimiento institucional de abusos sexuales. Sigo esperando que Abogados Cristianos presente su primera querella ante la Fiscalía Anticorrupción por algunos de los numerosos casos de corrupción de su Iglesia. O que los partidos de las derechas exijan la dimisión de los responsables eclesiásticos o de sus superiores. El PP fue el primer partido en el Gobierno -y hasta ahora el único- condenado por corrupción. La Audiencia Nacional entendió que ese partido se enriqueció "en perjuicio de los intereses del Estado". No sólo se financió, se "enriqueció". El PP acumula más casos de corrupción, el volumen de "sus" casos es superior al de cualquier otro partido, el impacto sobre las infraestructuras públicas y los servicios públicos es descomunal en comparación con los de otros. En comunidades como la valenciana lo del PP ha sido una fiesta del lucro organizada en torno a lo público. Pero esa trayectoria del PP como vector corruptor de la política española, de muchas maneras, da completamente igual a efectos prácticos. Sin apenas haber tocado poder, las cuentas de Vox se han convertido en un agujero opaco donde confluyen sobresueldos, transferencias millonarias de oscuro origen, sanciones por financiación irregular, pagos cruzados y una red de fundaciones que apestan a corrupción. Olona, García Gallardo, Ortega Smith..., todos los expulsados denuncian lo mismo. Pero la corrupción de la derecha tiene un recorrido corto en el campo del escándalo social. Ello tiene que ver con la composición de clase de la alta magistratura, y la comprensión del poder que los sectores conservadores concentrados en la galaxia PP-Vox comparten con la mayoría de los titulares de los grandes tribunales y del sindicato corporativo de jueces, el llamado Consejo General del Poder Judicial. Tiene que ver con la propiedad de los medios de comunicación, indefectiblemente asociada a la derecha y con el reparto del dinero de la publicidad institucional con criterios de clientelismo que hace el PP. Y no olvidemos el artificial crédito otorgado a determinados órganos de investigación policial, escorados sin complejos a perseguir sin descanso cualquier actividad "dudosa" de la izquierda, mientras silban ante clamorosos casos de corrupción que afectan a la derecha política. La UCO y su discrecionalidad dan testimonio del poder de los uniformes para generar estados de ánimo sociales. Así, se toma la corrupción o la corruptela como un simple pretexto, una coartada de tipo moral para una operación de acoso y derribo. Se trata de apartar a los que no me gusta que gobiernen -sean o no corruptos- para que gobiernen los míos, aunque sean unos corruptos.
La puta Concordia
España nunca tuvo su Núremberg. Franco, el dictador que sometió al país durante cuarenta años, murió en la cama abrazado a la mano momificada de Santa Teresa de Jesús. Sus jueces siguieron sentados en los tribunales. Sus apellidos siguen vivos en el Tribunal Supremo. Sus fosas comunes continúan, en su mayoría, sin exhumar; los huesos siguen dentro de la arcilla para vergüenza de todo un país que se sigue definiendo como "Grande y Libre". Y una parte creciente del electorado español apoya hoy de manera abierta a un partido que ni siquiera se molesta en ocultar su desprecio por la democracia liberal, por la prensa libre, por las minorías, por la propia legitimidad de la democracia parida cuando el dictador por fin murió. La amnesia no es accidental. Fue cultivada. Y las investigaciones sobre cómo funciona realmente el deterioro democrático a pie de calle nos dicen quién la cultiva. Rara vez son los fanáticos de arriba. Son los frustrados y los mediocres de en medio, aquellos para quienes la segunda escalera de la lealtad siempre compensa más que la primera escalera del mérito, quienes convierten el sistema en duradero. Son los que han traicionado a su clase, a sus iguales y hasta a su propia memoria. El truco no está en encontrar fanáticos, estos llegan solos. El truco está en crear una falsa ilusión, una falacia, una promesa cargada de mentira que convenza a los insuficientes, los de bajo rendimiento, los frustrados y los mediocres (porque a los señoritos ya vienen convencidos de fábrica) de que su sitio está con los que en el fondo los desprecian. La amnesia fue el precio de la Transición, ese celebrado pacto de mirar hacia delante y nunca hacia atrás, de olvidar por interés de algunos, de cambiar justicia por estabilidad y dejar a los muertos en las cunetas para que los vivos pudieran, por fin, ver películas que la censura no hubiera mutilado. Y sus muñidores, ahora, reclaman incluso el papel de víctimas. Medio siglo después de la muerte del dictador muchos símbolos franquistas siguen ahí, demostrando qué poco han cambiado muchas cosas. Mientras, una sociedad auto engañada y adormecida los ignora, los tolera o incluso los admira. Viejos sentados en las terrazas que ni siquiera levantan la vista. Jóvenes mirando el móvil que creen que no significan nada. Da igual. La mayoría, ignorantes de su significado, e incapaces de hacer de ellos una lectura moral, piensan que simplemente están ahí, que siempre han estado ahí, que cuestionarlos es extremismo mientras conservarlos es moderación. La llama del fascismo nunca se apaga. Se aseguran de ello, con sus empresas mediáticas, sus esbirros políticos, sus jueces y fiscales, sus organismos policiales al servicio de la maquinaria, con recursos judiciales, con pactos de coalición, con páginas y páginas de cinismo, con el ruido y la crispación, con la insistencia paciente, ensayada y absolutamente desvergonzada de que mantener esos símbolos o evitar exhumar las fosas es una prueba de concordia. Váyanse ustedes a la mismísima mierda. Esa en la que, en general, llevan décadas sintiéndose a gusto.
martes, 26 de mayo de 2026
Poemas sobre viajes II
Casi madrugamos más que los pinos
para vestirse de verde,
y con el sueño a cuestas hacemos un nido
con las sábanas blancas pegadas
a un alma que se despereza,
para después comprobar
que el verde del camino
deja de ser una incertidumbre poética
para convertirse en el ahogo de todos los males,
aún desconociendo el nombre exacto de las plantas.
Hoy estaba la mañana despeinada
de todos aquellos colores inacabados
que duran lo que el parpadeo de un recuerdo.
Y mirando el camino recordé esa frase
escrita a tiza sobre la acera de mi infancia.
#######
Siempre soñé viajar
hasta donde lloran las rocas,
hasta donde el eco de los gritos
no vuelve en una vida,
a la caverna oscura del amor,
donde las criaturas se devoran,
donde hay musgo que brilla en la humedad,
donde suenan las gotas, siempre lejos,
donde ya no conoces
ni el porqué ni el propósito del viaje.
No hay sitio ya en el cielo de hormigón;
no hay nada al otro lado de lo conocido.
Todo es una ciudad o una ruina acordonada.
Baja entonces conmigo hasta nosotros,
hasta el fondo sin fondo que ya intuyes
que es el destino que siempre nos espera.
Poemas sobre viajes
¿Y quién, alguna vez, no quiso regresar a Ítaca?
Regresar significa la vuelta de un viaje.
Viajar nos resume como un libro,
nos acompaña hacia nosotros mismos,
nos descubre el sonido de la espera.
Porque la espera suena.
Viajar es abonar futuros recuerdos.
Recordar es mantener el eco
de voces que se han ido.
Viajar nos alumbra el latido de la vida,
nos hace cómplices de la distancia,
lucidos vigías de una senda
que se va haciendo sin nosotros,
que no podremos olvidar porque
no existe olvido para la ignorancia.
Recordamos los días del vino compartido,
las palabras, no el eco;
las manos, no el diluido gesto.
Dejamos a los ojos un momento
cumplir su hermoso oficio;
luego, encaminamos los pasos hacia Ítaca.
Citas sobre viajes
La vida no se mide por el número de respiraciones que tenemos, sino por los sitios y momentos que nos quitan la respiración.
Cuando viajo, sólo llevo una maleta muy pequeña, todo lo importante va dentro de mi.
Si al franquear una montaña en la dirección de una estrella, el viajero se deja absorber demasiado por los problemas de la escalada, se arriesga a olvidar cual es la estrella que lo guía. Antoine de Saint-Exupery.
Como todos lo grandes viajeros, yo he visto más cosas de las que recuerdo, y recuerdo más cosas de las que he visto.
Al iniciar este camino ten presente que: no vayas detrás de mi, que igual no te puedo guiar, no vayas delante de mi, que igual no te puedo seguir, simplemente ve a mi lado como un buen amigo.
El hombre inteligente viaja para enriquecer después su vida en los días sedentarios, que son más numerosos. Enrique Larreta.
Los viajes son los viajeros. Lo que vemos no es lo que vemos, sino lo que somos. Fernando Pessoa.
Los viajes son en la juventud una parte de educación y, en la vejez, una parte de experiencia. Francis Bacon.
Creo que el ojo del hombre debe ver las cosas por si mismo, respirar con sus propias narices los aromas de las plantas, de los animales y de los otros hombres. Tocar con sus manos las manos de otros hombres de otras razas. Pisar con sus propios pies las tierras mas lejanas. El alma del hombre tiene que recuperar la pasión de la aventura y no esperar a que se la sirvan en la pantalla de un televisor o en salas de un cinematógrafo. Y la gran aventura es siempre el viaje. Javier Reverte.
A veces es momento de parar el reloj y cambiar de escenario. Hay veces en que se siente la necesidad de recorrer caminos nuevos, pasear por calles en las que resuenan palabras con acento desconocido y encontrarnos y reencontrarnos en la distancia, sobre las nubes o más allá del océano.
Dos caminos se bifurcaban
en un bosque amarillo, y triste
al no poder viajar por ambos
y ser un solo viajero.
Largo rato me detuve a examinar uno
hasta donde me alcanzó la vista
en el punto en que se curvaba entre las hojas.
Tomé luego el otro, igual de hermoso,
pues abundaba la hierba y no aparentaba desgaste;
aunque en verdad el tránsito allí
los había desgastado de igual modo.
De vuelta, una mañana,
ambos yacían cubiertos de hojas
que ninguna pisada había mancillado.
Aun sabiendo que un camino lleva a otro
volví a dudar sobre cuál habría de tomar.
Dos caminos se bifurcaban en un bosque, y yo…
yo tomé el menos transitado,
y ello ha marcado la diferencia.
Aunque en muchos tramos
he tenido que caminar sólo.
Mújica de día, Aznar de noche.
No recuerdo quién fue el que dijo que se necesitan 20 años para construir una reputación y cinco minutos para arruinarla. Sí recuerdo que fue Nietzsche quien dijo: "No me molesta que me hayas mentido, me molesta que a partir de ahora no pueda creerte". Lo peor del auto de Zapatero y de su imputación es que él mismo nos había dicho que él no hacía esas cosas. Dicho esto añado: Si lo ha hecho, que lo pague. No sé cuando a Zapatero se le torcieron las cejas. Yo las arquee tras leer al periodista Enrique Monrosi decir que Zapatero "era Pepe Mújica por las mañanas y Aznar por las noches". Pero más allá me inquietan algunas cosas. Me inquieta que esté "régimen del 78", sus políticos y sus endiosados periodistas no se preocupen porque los expresidentes de Gobierno se dediquen por sistema a utilizar el capital político acumulado derivado del apoyo de la ciudadanía y del apoyo de los militantes de sus partidos a su liderazgo para convertirlo en capital económico privado". Para mí es un escándalo absoluto. Porque esto que dicen que ha hecho Zapatero lo hacen también Felipe González y José María Aznar. Ni tan siquiera lo ocultan. Pero al único al que se ha investigado por esto es a Zapatero y a su familia. También es verdad que con cosas mucho más graves que lo que estamos conociendo en este sumario -incluidas grabaciones- hay fiscales y jueces que mantienen sin imputar a líderes del PP, incluido un tal M. Rajoy. Hoy mismo Villarejo ha declarado en sede judicial que Rajoy "trincaba 10.000 euritos al mes en sobres". ¿Algún juez escuchando? ¿Hay un tratamiento judicial y mediático diferente a Zapatero que a otros? Sí. ¿Hay una investigación sobre Zapatero que no ha habido sobre otros? Por supuesto. De todas formas habrá que ver si es un juicio moral o algo más. De momento lo que escucho aquí son principalmente juicios morales, además de acusaciones a la carta, señalamientos interesados y la "verborroka" y los excesos característicos de unas derechas que no pueden dar lección alguna sobre corrupción. Y me preocupa una última cosa que expreso con otra frase prestada, esta vez de Bertolt Brecht: "Muchos jueces son incorruptibles, nadie puede inducirlos a hacer justicia".
lunes, 25 de mayo de 2026
Mirar desde otros ojos
Tener la cabeza llena de preguntas. Usar hasta desgastar la expresión "¿por qué?". Preguntas pequeñas, como por qué la luna parece seguirnos cuando paseamos de noche. Y preguntas enormes, como si la gente es realmente feliz o solo aprende a fingirlo bien. Interesa casi todo lo que para otros es prescindible o molesto: la música triste, los mapas antiguos, el movimiento de los astros, los insectos que aparecían después de la lluvia, los libros subrayados por desconocidos. Saltar de una idea a otra como si tu mente estuviera hecha de chispas. Hay que oír a menudo eso de: ¡Piensas demasiado!. Solo cabe sonreir, porque no sabes cómo explicar que pensar no es una elección. A cambio, devuelves otra pregunta?¿Nunca te planteas si estamos viviendo la vida que queremos?. ¿Somos los dueños de nuestras vidas o sólo nos dejamos arrastrar? Cuando en la respuesta aparecen los términos trabajo, dinero, salud, rutina... dejo de escuchar y pienso en los libros que nunca leeré, en los poemas que me serán ignotos sin remover mis sentimientos, en los idiomas que me gustaría aprender aunque nunca los use. Solo quiero entender. Entender por qué algunas canciones duelen. Por qué me seduce viajar solo en un tren. Por qué algunas imágenes me hacen soñar y algunas situaciones me llevan a llorar. Por qué quiero escribir algo que me sobreviva antes de morir. Quiero dejar de sentir que el mundo es demasiado grande para una sola vida. Pero estas cosas no pueden ser objeto de conversación con toda esa gente que solo sabe dar respuestas simples, esa cuya respuesta es siempre un no sé. Así que solo queda seguir caminando. Y mientras otros te hablan del último video que les han enviado, te dedicas a observar cómo el viento deforma la espuma del mar. Aunque este se encuentre a cientos de kilómetros. Quizá solo puedo entender algo triste: que no todas las personas viven con el mismo ruido dentro de la cabeza. Algunas necesitan respuestas. Otras necesitan silencio. Y, seguramente, ninguna de las dos sabe realmente cómo mirar el mundo desde los ojos de la otra.
sábado, 23 de mayo de 2026
Mirar el pasado.
La Primera Guerra Mundial fue, en gran medida, un conflicto por el dominio colonial, el resultado de la feroz competencia entre las potencias por expandir sus imperios en África y Asia. Sin despreciar el papel jugado por el nacionalismo. Jean Jaurès, el líder socialista francés que estaba haciendo todo lo posible por evitar la guerra, fue asesinado por un ultranacionalista el 31 de julio de 1914. El 4 de agosto Francia entra en la guerra. La lección es clara: para ir a la guerra, antes hay que eliminar a quienes se oponen a ella. En 1917 la revolución triunfó en Rusia. Pero su ideología ya corría por las venas de buena parte del cuerpo social europeo. Para derrotarla, la burguesía alentó el crecimiento del ultranacionalismo totalitario. La revolución fue cercenada por la socialdemocracia, aliada al nazismo, en Alemania; por el fascismo en Italia o por regímenes reaccionarios en Hungría y otros países del Este. En España, en 1936, el golpe militar no se produjo porque hubiera una revolución inminente. No había un plan insurreccional preparado. Fue el propio golpe, al romper el Estado republicano, el que desencadenó la "revolución": ocupaciones de tierras, colectivización de fábricas, entrada de los anarquistas en el gobierno..., mientras los comunistas llamaban a la moderación. El golpe no se hizo para evitar una revolución sino para garantizar el mantenimiento de los privilegios de la burguesía industrial, los grandes propietarios agrarios, el ejército o la Iglesia. Fue la brutal reacción de una derecha fascistizada para recuperar el poder en manos del Frente Popular. Deberíamos aprender de todo esto. Porque esos conflictos no han desaparecido. El nacionalismo, la tentación de la guerra como solución, el auge del fascismo... Tenemos que mirar al pasado, no como un cementerio de errores ajenos, sino como un laboratorio de posibilidades no cerradas. Debemos aprender del cielo de las utopías y de las ruinas de los fracasos. El pasado no está muerto y ni tan siquiera es pasado. Está ahí dispuesto a devorarnos.
miércoles, 20 de mayo de 2026
Para Vicente
Si a veces no comprendemos ni nuestra propia vida, cómo vamos entonces a comprender la muerte. Quizá ésta no sea el final de todo sino el principio de algo nuevo. Lo cierto es que los que emprenden el último viaje nunca se van del todo, nunca desaparecen, nunca nos dejan solos, pues siguen habitando en nosotros y alimentando nuestra memoria. Más, cuanto más los hemos amado y más nos han querido, porque en realidad lo que más echamos de menos es su amor incondicional. Conviene expresarlo cuando ya no están. Sería bonito que escribieras algo sobre tu madre o, al menos, pensando en ello. Sería, sin duda, un gran acto de amor, porque escribir, recordar, pensar en ellos, contribuye a que sigan con nosotros, pues la única muerte real es el olvido. Hermano, en estos momentos de dolor sereno y contenido, piensa en las palabras del gran "Gabo": "La muerte deja una herida que nadie puede curar, el amor deja un recuerdo que nadie puede borrar". Un fuerte abrazo.
Golpe judicial
Ya lo advertía Baltasar Garzón en su libro "Los disfraces del fascismo", donde alertaba de la deriva ultra que se había instalado en la judicatura española. Manifestaba allí que el 80% de los jueces y fiscales en España son ultraconservadores. Sabe bien de lo que habla porque el fue una de las primeras víctimas de esa "justicia facha". Garzón cometió dos graves pecados: intentó abrir una causa contra los crímenes del franquismo y demostró, con su investigación, quién era quién en el caso Gürtel. ¡Intolerable!, pensaron los jueces ultras y lo inhabilitaron. Lo condenaron por ordenar grabar las conversaciones de los acusados de la trama Gürtel con sus abogados en la cárcel. ¿Dónde vamos a llegar?, un juez ordenando grabaciones. Da igual que años después el dictamen fuese revocado por el Comité de Derechos Humanos de la ONU, a Garzón ya se lo habían cargado. Ahora el impulso ultra alcanza su cenit para colaborar en la conquista del poder de las derechas. El juez Marchena fue incapaz de averiguar quién podía ser ese tal M. Rajoy de los papeles de Bárcenas. Ángel Hurtado se aplicó en condenar sin pruebas concluyentes al ex Fiscal General del Estado para que fuese inhabilitado. Sin embargo, durante las dos horas de declaración de Rajoy por la trama Gürtel, Hurtado cortó todas las preguntas que, a su parecer, eran "impertinentes" y, pese a las numerosas y concluyentes pruebas, consideró que vincular la trama Gürtel a la dirección del Partido Popular era un "salto al vacío". El juez Peinado cree haber recibido un mandato divino para conseguir, sea como sea, que Begoña Gómez se siente en un banquillo. Sin embargo, y pese a las numerosas pruebas en su contra, los que han instruido y juzgan el caso Kitchen no han considerado oportuno sentar a Rajoy y Cospedal en el banquillo. Las 'ayuditas" judiciales al novio de Ayuso son un insulto a la inteligencia y, un tal Mazón sigue sin ser imputado por su criminal actuación durante la Dana y su posterior arquitectura de mentiras. Ahora, otro juez "amigo" a decidido imputar a Zapatero. La mecánica está perfectamente diseñada y engrasada: Una asociación ultra, preferentemente la fascista Manos Limpias, presenta una denuncia basándose en supuestos indicios, recortes de prensa, declaraciones de corruptos... Da igual. Después se reparten las causas para que caigan en los jueces adecuados a sus ideales. Sospechosamente los calendarios de las vistas coinciden con el interés político del PP. No es casualidad. El objetivo es derribar al gobierno. El poder mediático de las derechas se pone en marcha y acelera el proceso de las sospechas sin base, de la manipulación, de la crispación sin freno ni medida. Se diría que los jueces ultra de la judicatura son la primera linea de ataque cuando las cosas no le salen al PP como quisiera. Tras la pérdida de la mayoría absoluta en Andalucía y a la espera de la bajada de pantalones de Bonilla ante Vox, conviene poner el foco de atención en otro lado y aumentar el grado de crispación para conseguir, sea como sea, que se adelanten las elecciones. El pánico a una debacle electoral ha desata la cacería de la derecha contra Zapatero. El plan es hundir al PSOE para que el incapaz Feijoo pueda gobernar sin asumir el programa de Vox.
martes, 19 de mayo de 2026
Prioridad y ruina moral.
Me inquieta la pregunta: ¿se puede estar encantado de recibir en un solo año a cien millones de extranjeros -por supuesto, turistas-, y a la vez ser xenófobos? La respuesta es evidente para la ultraderecha y la derechita cobarde que le compra el discurso: Por supuesto. Si vienen con dinero, se llaman turistas y son bienvenidos; si son pobres se llaman inmigrantes y hay que echarlos. Eso es la prioridad nacional, lo mismo de siempre, la estrategia fascista de toda la vida: fabricar problemas y avivar el odio en torno a ellos para luego ofrecerse a apagar el fuego. El concepto no es nuevo. Ni original. "Nuestra" ultraderecha, siempre poco dada a trabajar, lo ha copiado de Jean-Marie Le Pen, el que fuese líder del partido de extrema derecha francés, Frente Nacional. Y tiene ya casi 40 años. La prioridad nacional va a ser que los "españolitos" necesitados van a dejar sus trabajos inseguros y mal pagados para servir en la hostelería, recoger las cosechas, trabajar en los invernaderos, la construcción, el cuidado de ancianos y niños, la limpieza de hoteles y demás en las mismas penosas condiciones que ahora tienen los inmigrantes. La auténtica prioridad de las derechas no es la nacional. Ellos priorizan a los fondos buitres extranjeros que hacen cada día más difícil a los españoles acceder a una vivienda. Ellos priorizan conceder becas a los ricos en vez de subir la cuantía a los que tienen menos ingresos. Ellos priorizan la eliminación de los impuestos a las rentas más altas. Ellos priorizan enriquecer a las empresas sanitarias privadas mientras asfixian la sanidad pública. Ellos priorizan los conciertos con la enseñanza privada y la creación de universidades privadas mientras maltratan la enseñanza pública. Ellos defienden siempre las amenazas de un tipejo como Trump aunque afecte negativamente a los españoles. Ellos priorizan seguir defraudando y tener cuentas en paraísos fiscales aunque ello reste dinero a las políticas sociales. Ellos priorizan siempre el interés de los empresarios, oponiéndose a la subida de salarios y mejora de condiciones. Priorizan oponerse a la subida de las pensiones. Ellos dicen que los españoles deben tener prioridad para acceder a ayudas, pero a la vez claman por la eliminación de esas ayudas, a las que ellos llaman "paguitas". Su verdadera prioridad es recortar de forma salvaje el acceso a los servicios públicos a toda la población, da igual españoles que extranjeros. Quieren imponer, hasta donde sea posible, un "modelo americano", donde quien tenga dinero reciba atención sanitaria y pensión, y quien no lo tenga quede excluido. Que nadie se olvide que Vox es el único partido en España que defiende abiertamente la privatización de las pensiones y de la sanidad o la educación. La propuesta de VOX sólo persigue dividir a la población trabajadora, enfrentado a unos sectores contra otros, a los de abajo contra los de más abajo, en nombre del acceso a unos derechos y a unos servicios cada vez más escuálidos y que ellos sueñan con hacer desaparecer. Y lo peor, la prioridad nacional va precedida de una profunda corrupción moral.
lunes, 18 de mayo de 2026
Frase Azaña
Recuerdo una célebre frase de Manuel Azaña: "Si cada español hablase sólo de lo que sabe, se haría un gran silencio entre nosotros que nos permitiría estudiar". Hoy decimos estar en plena sociedad del conocimiento, pero lo cierto es que cada vez son más los que presumen de su ignorancia y la predican a los cuatro vientos. La era del conocimiento y la razón mengua, tiene a desaparecer empujada por la sobreabundancia de cretinos, de imbéciles, de personajes que aprendieron a desaprender y a sentirse orgullosos de ello. La ignorancia se ha convertido en una marca de identidad y, ahora también, en una "prioridad nacional". Desde que apareció internet y los smartphones se convirtieron para muchos en los únicos maestros, todo el mundo sabe de todo, hasta el más ignorante. No hay necesidad de leer como bien dijo una pija inculta y engreída que influye en no sé cuantos cientos de miles de cenutrios. Leer, para qué, si no tenemos que reflexionar sobre nada, si nos dedicamos a seguir las consignas que lanzan unos cuantos politicastros, periodistas zafios y gentuza de variado pelaje, si el odio irreflexivo e irracional se antepone a la razón y al respeto, ¿para qué lo queremos? Los debates ya son estériles, los argumentos se ignoran, las mentiras se acatan, las discusiones parecen bofetadas, la opinión se exterioriza, pero no se piensa y un pensamiento cada vez más retrógrado se está imponiendo en amplios sectores de la sociedad que ya no considera necesario saber si lo que le dicen es verdad o mentira, sin molestarse en pensar si lo que decimos gratuitamente hace daño a terceros, si araña, hiere o mata. Mucha gente ha elegido vivir encabronada, frustrada, dando por perdido todo lo conseguido hasta ahora, sin lucha. Vivimos mejor que nunca pero pensamos que estamos muy mal. Decimos que hay corrupción y votamos a alternativas corruptas. Y como estamos tan mal dejamos que nos roben la Sanidad Pública, que machaquen la Educación, que privaticen la atención a la vejez, que maldigan el conocimiento, el saber y enaltezcan a Vito Quiles y a Ayuso. No somos nadie, y nos empeñamos en demostrarlo con eficacia, con nuestro voto cómplice, con nuestra ignorancia. Es nuestro complejo de señoritingos frustrados. Los auténticos señoritos nos hablan de prioridad nacional y mucha gente cree que eso significa que le tocará más parte del pastel. Y corren a votar a los que quieren acabar con los restos del estado del bienestar. Es una forma de suicidio colectivo como cualquier otra, pero sobre todo es un crimen generacional, una opción que no podemos permitirnos porque es negar a las siguientes generaciones lo que nosotros hemos disfrutado.
sábado, 16 de mayo de 2026
Hipernarcisismo
viernes, 15 de mayo de 2026
Distopía que ya no lo es
La distopía ha pasado de ser tema de novelas y películas de ciencia ficción a convertirse en norma, gracias a esa alianza de tecnoligarcas, gobiernos de ultraderecha y élites económicas que manejan el mundo y a las que poco importa la vida si sus bolsillos se llenan. Los conflictos e invasiones, los territorios arrasados, las personas migrantes maltratadas o los servicios públicos desmantelados forman parte de la nueva cadena de extracción y lucro. Vemos, impotentes, como los gobiernos ultraconservadores avanzan de manera imparable apoyados en la ignorancia, el algoritmo y la brutal manipulación mediática, cercenando todo tipo de políticas sociales. Es el sufrimiento humano convertido en oportunidad de negocio, un sistema al que no le importa destrozar cuerpos, recursos, derechos y vidas para seguir y seguir creciendo. Y, lo peor de todo, con el beneplácito y apoyo de muchos que son y serán sus víctimas sin tan siquiera saberlo. Todo se monetiza, hasta el dolor. El plan es acabar con lo público, arrasar con los mecanismos de protección de derechos, azuzar el miedo y la criminalización de “los y las otras”... y todo ello con el objetivo último de devorar los recursos. Todos. Y la gente, pendiente de sus vídeos de Tik Tok, de sus cuentas de Instagram, de los memes, de las estúpidas propuestas de influencers, de la bazofia de muchos creadores de contenido, del vacío entretenimiento de tantos y tantos youtubers..., no de da por aludida y vive una realidad paralela, permitiendo que la salud, la educación, la vivienda, los cuidados ya no se entiendan como derechos, sino como mercados financieros con los que seguir alimentando al necrocapitalismo y sus secuaces. A esta maquinaria depredadora no le gustan los frenos, le incomodan las leyes, la democracia, las instituciones supranacionales y la sociedad civil crítica. Todo grupo, asociación, organización civil o activista que se muestre crítico o denuncie es atacado de forma feroz: los que sostienen la certeza del cambio climático porque piden poner límites al modelo energético, las organizaciones ecologistas porque cuestionan la destrucción del territorio, los sindicatos porque combaten la explotación laboral, los movimientos feministas y antirracistas porque desafían un sistema heteropatriarcal y racista, las organizaciones de cooperación internacional porque denuncian las consecuencias globales de un modelo colonial que necesita países empobrecidos, extractivismo y fronteras militarizadas. El necrocapitalismo trabaja incansablemente para que las sociedades sean cada vez más individualistas, egoístas, insolidarias, ignorantes y miedosas porque es el marco perfecto para que puedan desarrollar sus planes, no ya con total impunidad, sino incluso con el apoyo de sus víctimas.
miércoles, 13 de mayo de 2026
¡Qué hartura!
¡Qué hartura! Estoy hasta el moño de crispación interesada. Estoy hastiado de que "la actualidad" dependa siempre de un numeroso grupo de energúmenos, hooligans, filibusteros políticos, mendaces y manipuladores periodistas mercenarios e imbéciles de variado pelaje. Lo ocurrido con el desembarco de los pasajeros del buque Hondius debería preocuparnos mucho más por la cavernaria reacción política y mediática que por el propio virus. Da igual que los científicos expliquen con serenidad que no existe riesgo de contagio comunitario, que las autoridades sanitarias actúen con los protocolos internacionales. Da igual, la derecha política y mediática española decide hacer exactamente lo contrario: sembrar alarma, alimentar miedo y convertir una actuación sanitaria alabada internacionalmente en un triste espectáculo de agitación. El presidente de Canarias ya no sabe como superar el ridículo, mostrándose más preocupado por encabezar un relato catastrofista, que cree le dará réditos políticos, que por transmitir serenidad institucional. Y las derechas utilizan el caso como una nueva oportunidad de escalar en su acción de acoso y derribo al gobierno. Saben que la prudencia no genera titulares. La calma no moviliza emocionalmente. Y la responsabilidad institucional parece haber dejado de cotizar en favor de la crispación. Los dirigentes de la derecha compiten por amplificar la sensación de caos. Sus medios afines convierten un episodio sanitario controlado en una película apocalíptica de sobremesa. Las tertulias sustituyen a los epidemiólogos por charlatanes. El ruido sustituye a los datos. La exageración sustituye deliberadamente a la información rigurosa. No importan los protocolos. No importa la OMS. No importan los informes técnicos. No importa la opinión de los especialistas. No importa la efectividad del operativo y el unánime reconocimiento internacional. Lo único que importa es infundir crispación y miedo. Porque el populismo necesita vivir en estado de ansiedad permanente. Necesita odio, enemigos invisibles, amenazas inmediatas y emociones simples. Ayer servían los inmigrantes. La solución era esa "prioridad nacional" que con el Hondius ha saltado por los aires. Al rato, la trágica muerte de dos guardias civiles también sirve para exacerbar la crispación. Los que no tienen absolutamente nada que decir de ninguno de los 735 fallecidos en accidentes de trabajo en España en 2025, se rasgan las vestiduras porque "lo de los guardias civiles" no es trabajo, sino "acto de servicio". Y a partir de ahí culpan al gobierno, acusan de asesino al presidente, piden dimisiones... crispan, crispan, crispan. Mañana servirá cualquier otra cosa que permita fabricar indignación instantánea, encabronamiento, odio y alimentar la sensación de que todo es un caos y está fuera de control. Es una forma profundamente irresponsable de hacer política. Y es, además, muy peligrosa.
lunes, 11 de mayo de 2026
Turismofobia
Turismofobia lo llaman. Así es más fácil desacreditar a quienes lo defienden, pues ellos parecen ser los agentes, el núcleo del conflicto. Sobre ellos recae la carga de prueba. Y después está el chantaje: "El turismo es el motor de la economía -dicen-. Hay que protegerlo, no atacarlo". Al final, como siempre, todo es cuestión de beneficio económico. Como todo es relativo, yo prefiero llamarlo urbanofilia, pues de proteger a las ciudades y los pueblos turísticos se trata. El turismo será muy bueno, pero cuando grandes zonas se quedan sin vecinos, el tejido comercial desaparece y se rompen barrios y lazos sociales, entonces tenemos un problema. El modelo turístico es responsable de masificación, problemas sociales y ambientales. Más allá de las "molestias" que la actividad turística causa, el encarecimiento del precio de la vivienda y la pérdida de identidad de muchas ciudades está en el centro del mayor problema. Se habla de turismofobia pero, en realidad, los enemigos son los de siempre: el ansia ilimitada de beneficios del sector privado; unas administraciones incapaces de poner límites a la actividad y de velar por los intereses comunes; y, por supuesto, el "Homo Mochufis Dominguensis". Hablo de ese espécimen que entiende que hacer turismo es irse de juerga, pero más lejos. Ese, ante cuyos ojos, papeleras y contenedores se vuelven invisibles. El que no ve lugares ni rincones con encanto sino sólo decorados para sus selfies. El que tiene que hacerse notar a voz en grito y convertir cualquiera de sus acciones en un número de circo. El que, por norma, se cree superior a los locales pero es capaz de preguntar en un bar de Córdoba: "Estos boquerones son de aquí, verdad?". El que es capaz de entrar en una casa particular a hacerse una foto porque cree que todo forma parte de un parque temático y está a su disposición. Gracias a ellos pasear tranquilamente por la zona histórica es imposible, igual que tomar algo en tu bar de siempre. Los antiguos comercios son ahora tiendas de recuerdos y franquicias. Y de los precios de las cosas ni hablamos… El turismo no solo transforma las calles. También afecta a cómo sienten los vecinos su ciudad. El cansancio emocional provocado por el turismo es real. La turismofobia no expresa odio al visitante. Refleja el cansancio de quienes sienten que su ciudad ya no les pertenece. Hay que buscar un equilibrio donde la convivencia, el respeto por el espacio público y la vida cotidiana sean lo más importante. Hay que procurar que la ciudad deje de ser solo un lugar turístico y vuelve a ser un hogar compartido. En lugar de hablar solo de competitividad o atracción de visitantes, se debería empezar a hablar de bienestar local. Cada vez que llegan los "bárbaros" acaba hundiéndose una civilización. Antes se decía que la ignorancia, la intolerancia, el fascismo..., se curaban viajando. Ahora parece que ya no es así.
domingo, 10 de mayo de 2026
√Último
Pues, la verdad, la semana pasada nos quedó muy completita. Por un lado se confirmó la progresión de VOX: Un portal de verificación pilla a Abascal mintiendo en tiempo récord: cuatro "bulos" sobre el hantavirus en tan solo 15 segundos. Mientras, la comunidad científica desmiente desde el primer momento los argumentos que sirven de base a los ataques de PP y Vox al Gobierno por su gestión del hantavirus. Por si acaso, la OMS se ha comprometido a investigar qué ola feminista ha provocado este brote pre epidémico. De nuevo, tipejos como Vito Quiles, Javier Negre o Ndongo, se han coronado como campeones de lanzamiento de mierda. Muy cerca de ellos ha quedado Ayuso con su visita a México. Lo planeó como un "ataque preventivo" y se ha vuelto escaldada y con el rabo entre las piernas. Ella cree que ha reeditado la conquista de México que hiciera Hernán Cortés, pero sólo ha hecho el ridículo más espantoso. Es lo que ocurre cuando alguien que no da la talla ni para liderar un grupo de Chat pretende erigirse en figura política de talla internacional. Así que, a joderse, con J, de Méjico, que es como esta iletrada presume de escribir este nombre. A mi me inquieta más la huelga de médicos. A lo mejor es que mis cortas entendederas no son capaces de entender cómo se puede decir que están exhaustos con tanto trabajo a la vez que reclaman poderlo compatibilizar con otros trabajos en la sanidad privada. Pero lo que más me inquieta es que en sus manifestaciones la letra de sus pancartas resulta tan ilegible como la de sus recetas. Por otra parte ya ha terminado el juicio del caso mascarillas. Os juro que, a mí, Koldo cada vez se me parece más a Ábalos con gafas. Creo que son el mismo. El juez Peinado ha aprovechado para pedir que se investigue si Ábalos está enamorado de Begoña Gómez. Y, mientras, Aldama, se equivoca de juzgado, se mete en la sala donde se juzga el caso Kitchen y la jueza lo sube al estrado para que durante cinco horas declare a favor de Rajoy. En la acera de enfrente el gobierno declara que cree irresponsable presentar el proyecto de presupuestos en plena temporada de comuniones. Y, por último, me "sorprende" que el excelso escritor Juan del Val, con el apoyo de la laureada y bien informada Sonsoles Ónega y la intelectual de relumbrón, Tamara Falco, hayan definido a Banksy como "un gamberro pintamonas".
sábado, 9 de mayo de 2026
√Hantavirus
Todas las modas vuelven: los pantalones de campana, los vaqueros de talle bajo, las botas altas, el gloss, las necedades de Feijoo... Sólo nos faltaban las ruedas de prensa de Fernando Simón. Lo bueno de las crisis modernas es que mejoran nuestro vocabulario y nos hacen expertos en nuevos casos. Ahora hemos incorporado el término 'Hantavirus" y aparecen como setas los expertos en ratones colilargos, la geografía de Ushuaia o los protocolos de la OMS. Lo que no pasa de moda es la jeta y la estupidez de algunos. Siempre los mismos. Los mismos que hace cuatro años negaban la propia existencia del coronavirus y rechazaban cualquier tipo de medidas, ahora inventan el "hantacatastrofismo" para hacer ruido político, expandir bulos, encabronar al personal y vender diarios. Por su parte, Abascal, que sabe que su clientela le va a comprar cualquier mierda que salga de su hedionda boca, eleva su nivel de gilipollez mental y dice que "Sánchez es capaz de provocar una epidemia para que no se hable la ciénaga de corrupción". Además, el hantavirus le sirve para reactivar su propaganda xenófoba. ¡A tomar por saco la prioridad nacional! Qué viajan 14 españoles en el crucero, ¡Ahhh!, que se hubiesen embarcado en el Juan Sebastián Elcano. Con todo esto no extraña que el personal esté lleno de dudas: ¿"¿Alguien sabe si hay que ir comprando ya papel higiénico? ¿Sería conveniente limpiar el balcón por si tenemos que salir a aplaudir a las 20:00 h? ¿Cómo está la nota de corte en la carrera de epidemiología? Mientras, se sabe que la empresa del hermano de Ayuso tiene unos tests para Hantavirus cojonudos, que, en Madrid, muchos familiares han comenzado a sacar a sus ancianos de las residencias gestionadas por la Comunidad y que se dispara el número de visualizaciones de videos para aprender a hacer pan casero en Tik Tok. Yo, lo que me pregunto es por qué a los 14 españoles les mandan al Gómez Ulla. ¿Pero, no teníamos el mejor hospital del mundo de pandemias? Me refiero al Zendal, ese esperpento ayusiano que se presupuestó en 50 millones, se inauguró reconociendo un coste de 100 y al final costó 153 millones, ¿y no está operativo para esto? ¿Para qué sirve entonces, además de para los pelotazos de los amigos de Ayuso?. En fin, es casi poético que sea un crucero de lujo el que nos trae la nueva peste. Creo que sus pasajeros deberían haber salido todos los días a las ocho a la borda para aplaudir al millonario que, yendo en un crucero de lujo, acabó en un lugar con abundantes restos de pis de rata. A mí, lo que realmente me preocupa, es que Donal Trump, para resolver el problema de Hantavirus, decida hacer desaparecer en una sola noche la civilización de Ushuaia, que eso lleve a cerrar el Estrecho de Magallanes y que eso provoque que se disparé el precio de las uvas peruanas que vende Mercadona de cara a Nochevieja. En todo caso, hasta que Miguel Bosé no dé su opinión sobre todo esto estamos hablando sin saber.
viernes, 8 de mayo de 2026
Hogar, dulce hogar
√Lo Cortés no quita lo demente
Dijo Epicuro que "la manía de hablar siempre y sobre toda clase de asuntos es una prueba de ignorancia y de mala educación". Y, por su parte, Tirso de Molina afirmó que "peca de grosero quien aguarda que le digan que se vaya”. Pareciese que ambos pensaban en la marquesa de Quirón, esa mala copia en femenino de Donald Trump por inepta, maleducada, ignorante y patana. Sólo a alguien así se le puede ocurrir decir, dos meses antes de un viaje oficial a un país extranjero, que este -México en este caso- es un "narcoestado" dirigido por una "ultraizquierdista". Lo hizo, claro está, desde el club Mar-a-Lago de Donald Trump. Allí se va a lamerle el culo al amo, no a insultar al país que te recibe. Tras llegar a México, Ayuso, la falangista de pelo largo, lo primero que hace es ser tan grosera como para regodearse de que ella escribe México con J. Y, acto seguido, celebra un homenaje a Hernán Cortés. Es como si el gobernador de la provincia argelina de Aïn Témouchent viene a España a homenajear a Tariq Ibn Ziyad, el general bereber que venció a D. Rodrigo en Guadalete. Pues los patriotas lo corren a gorrazos. Y como los imbéciles nunca van solos, estuvo acompañada por un "intelectual" de mente triturada por los psicotrópicos y un ego tan gigante como el de su amiguita, esa que le financia con dinero público horrorosos espectáculos que ya están en concurso de acreedores. Me refiero a Nacho Cano, otro imbécil engreído, ignorante y patán que llegó a reclamar que México debe darle su sitio a Cortés, porque "Sin Cristo no estaría el cristianismo, sin Cortés no estaría México. Eso es así, te guste o no te guste", dijo. Que lástima que estos zotes no sepan que entre sus "heroicidades", Cortés, tras su victoria, "había hecho apartar a cuatrocientos hombres que eran para pelear y los había hecho matar a todos; y a los que quedaban, mujeres y niños, hasta tres mil, los había hecho marcar en la frente con hierro como esclavos". Y no lo digo yo, lo menciona el mismísimo emperador Carlos I en un edicto de 1548. Total, que Ayusita se ha vuelto de México quejándose de que la han boicoteado, porque México no está lleno de meapilas que aplauden a rabiar sus provocaciones y memeces. Pero antes ha tenido tiempo de "despejar su agenda" para irse a dar un paseíto por la Riviera Maya. Por supuesto, pagado por los contribuyentes madrileños.
√La piorrea nacional
Hay debates que no nacen de una urgencia real. Nacen de una operación política, de una ocurrencia para ganar votos. Un día aparece un concepto, se repite sin parar, y en poco tiempo todo el mundo discute sobre él validando su importancia. Estos días lo vemos con la prioridad nacional. Vox la lanza -posiblemente para alejar la mirada de su estercolero interno- el PP la sigue con su ambigüedad y el resto entra a combatirla. Y lo que parecía una ocurrencia acaba marcando toda la conversación política. El mecanismo es el que siempre ha usado el fascismo: fabricar un "nosotros" a base de señalar a un enemigo ficticio. Aquí lo traducen como prioridad nacional. El PP siempre comete el mismo error: "respetaremos la legalidad”, dicen, mientras dejan que Vox les marque el terreno y normalice la preferencia identitaria. Pero, al poco, aparece un barco afectado con hantavirus, vemos cómo reaccionan las derechas y decimos: ¡Anda coño, la prioridad nacional era esto, que 14 españoles no puedan ir a un hospital militar dependiente del Estado situado en Madrid. Entonces empezamos a entender que es para esta gente ser español. Tu puedes haber nacido en Covadonga, pero si se te ocurre estar enfermo, o ser pobre, o protestar contra el precio de los alquileres, o pensar, sentir, amar distinto a "ellos"..., pues pasas de ser español y muy español a una mierda pinchada en un palo que tiene que buscarse la vida solito. Conviene que todo el mundo lo tenga claro desde el principio. Ese invento de la prioridad nacional no pone un solo médico más en atención primaria, ni un solo profesor más en un aula, ni una ayuda más para quien la necesita. No amplía recursos ni mejora servicios. Solo desplaza el foco y vuelve a criminalizar a los diferentes. Y, lo peor, en lugar de exigir soluciones, nos empuja a competir por lo que hay y a discutir quién entra antes para picotear las migajas que quedarán cuando esta gente acabe machacando los servicios públicos
jueves, 7 de mayo de 2026
•Brindis al sol ... que más calienta
Hace ya tiempo que navegamos por un océano de imbecilidad que nos conduce al abismo. Quizá el problema es que el panorama actual… no sé, yo lo veo torcido. Igual es que quiero mirarlo de manera recta y eso es imposible. Me parece increíble que hayan logrado que en la jerarquía de valores tanta gente priorice los símbolos como algo esencial mientras convierten en accesorios los valores éticos o sociales. Es el triunfo del relativismo más suicidamente egoísta, que nos arrastra sin remedio a la estupidez y el oscurantismo de tiempos que creíamos ya superados. No tengo nada contra los símbolos pero me inquieta cuando estos se abrazan como atajos cognitivos, cuando se adoptan y exhiben símbolos identitarios para disimular que se carece de identidad cultural y hasta personal. Que no me vendan como patriotas a esos obsesos de la cinta rojigualda en la muñeca, el espejo retrovisor interior, la correa del perro y hasta la gomilla de los calzoncillos, pero que después pagan -o les gustaría pagar- los impuestos en paraísos fiscales y se les llena la boca de España sólo cuando gana Alcaraz, o cuando hablan de un imperio que caducó hace más de 350 años, o cuando sacan el puro para "disfrutar" en una corrida de toros. Esos a los que, desde su más absoluta ignorancia, se les llena la boca de palabras huecas y absolutamente estúpidas cuando hablan de España. Quizá pase que sean personas con un nivel intelectual supremo, tanto que no los entiendo. Pero no creo viendo el "nivelazo" cognitivo y la mala baba de los políticos y políticas que enarbolan la bandera del patriotismo de pacotilla. En todo caso prefiero oír imbecilidades a propósito de ese constructo de conveniencia que es la patria que sobre asuntos importantes que afectan directamente a la vida de la gente. Fíjate lo que es seguir escuchando estupideces, de manera continuada, cada vez que se va a subir el salario mínimo, garantizar las pensiones, limitar la subida sin fin de los alquileres, o proteger los servicios públicos. Pero, ¿de qué Patria Me estás hablando?, bocachancla. Me parece de puta vergüenza. Realmente, los símbolos, la mayoría de ellos, me parecen un engañabobos vengan de donde vengan. Para mí un símbolo es la señora mayor del barrio que ha peleado toda su puñetera vida para sacar una familia numerosa adelante. A base de símbolos es como siempre nos han cerrado la boquita los vividores de distinto pelaje, los vendepatrias, los psicópatas que quieren vivir a costa de las hostias que nos damos entre nosotros. Para mí los únicos símbolos válidos son los de esos padres que se han sacrificado y han peleado toda su puñetera vida para sacar una familia numerosa adelante, el de esa anciana que sobrevive con una pensión asistencial, esos jóvenes que sin tener nada a favor no tiran la toalla, toda esa gente que al margen de sus propios problemas siempre tiene un momento para pensar en los demás o los que no les importa contribuir para que los menos favorecidos puedan cubrir sus necesidades básica. Todo lo demás es un brindis al sol..., que más calienta.
domingo, 3 de mayo de 2026
•La precariedad como esteategia
Estoy con la sociología crítica en la idea de que "la precariedad no es un fallo del sistema, sino su estrategia". La precariedad permite al Capital dominar a la sociedad sin mayor dificultad al mantener a los trabajadores constantemente al borde del abismo, con la espada de Damocles del paro sobre su cabeza. Transformando el porvenir en un oscuro túnel sin atisbo de luz al final, hurta a los individuos la confianza en sus capacidades y, por tanto, lo priva no ya de la libertad de elegir, sino de la misma esperanza. Atenazados por el miedo, la ignorancia y la impotencia, se resignan a su suerte ante la sonrisa hipócrita de unas élites que han logrado alejar de sus mentes, no ya la urgencia de cambios estructurales profundos, sino la misma idea de que son explotados. ¿Cómo entender, si no, que las víctimas del problema de la vivienda, los alquileres, los bajos salarios o los recortes de los servicios públicos, voten a los mismos que crean, mantienen o incrementan sus problemas? El truco está en saber que la humillación permanente genera un malestar que, para evitarte problemas, exige ser canalizado. Y ahí hacen su aparición los profetas del odio, encargados de calmar el sentimiento de debilidad y frustración, enmascarando el propio sufrimiento. Es el nuevo opio del pueblo. Se trata de inculcar en la mente de los humillados a los individuos y colectivos que han de convertirse en las dianas ideales de su odio, su violencia verbal o física. El Sistema señala a cualquiera que cuestione sus planes y métodos como objeto de menosprecio y aversión de las masas. Los desposeídos se revuelven así con furia contra quienes intentan hacer algo contra la injusticia de esa desposesión. Es así cómo la cólera de los imbéciles llena el mundo. Nuestro profundo error ha sido creer que la estupidez era inofensiva, pero está claro que una vez en movimiento, puede con todo. Aunque para ello tenga que autolesionarse.