lunes, 3 de diciembre de 2018

Definiciones del tema 6

1. *Bosque caducifolio: El formado por especies arbóreas de hoja caduca, es decir, que pierden sus hojas en los meses de otoño de cada año. En España sus especies dominantes son el roble y el haya, aunque existen otras especies secundarias de porte arbóreo, como los fresnos, olmos y arces. Es el dominante en el clima oceánico.
2.   *Bosque perennifolio: Formado por especies arbóreas de hoja perenne, es decir, que no pierden sus hojas (de manera simultánea) en ninguna época del año. Ejemplo de especies perennifolias son las encinas, (quercus ilex), los alcornoques y los pinos.
3.   Dehesa: Bosque resultado de la intervención humana. Su base  son encinas y/o alcornoques en agrupamientos poco densos, con estrato inferior de pastizal o matorral. Se destinan al mantenimiento del ganado (cerdo, toros…), la agricultura extensiva, la actividad cinegética y al aprovechamiento de otros productos forestales (leña, corcho…). Suelen ser explotaciones latifundistas.
4.  Endemismo: Término utilizado para indicar que la distribución de una especie está limitada a un ámbito geográfico reducido y que no se encuentra de forma natural en ninguna otra parte del mundo. Así, una especie es endémica de una región geográfica cuando solo es posible encontrarla de forma natural en ese lugar.
5.  Flora Conjunto de todas las especies vegetales que se pueden encontrar en una región geográfica o que habitan en un ecosistema determinado.
6.   *Repoblación forestal o reforestación: Operación en el ámbito de la silvicultura destinada a repoblar con vegetación zonas que en el pasado histórico reciente estaban cubiertas de bosques que han desaparecido por diversos motivos.

Prácticas del tema 5

PRACTICA HIDROGRAFÍA 1
El mapa muestra tanto los principales ríos como las costas peninsulares. Obsérvelo y conteste:
a) Identifique las letras A, B y C con las vertientes hidrográficas españolas. Señale, además, el nombre de las provincias incluidas en la vertiente señalada con la letra B.
b) Diga el nombre, junto con el número correspondiente, de los ríos que aparecen con 1, 3, 5, 6 y 8. Además, conteste: ¿Por qué es más extensa la vertiente fluvial occidental que la del sector oriental?
c) Diga el nombre de los ríos 2, 9, 4 y 7. ¿Qué diferencias esenciales existen entre estos ríos con los de la vertiente occidental?
d) ¿Qué diferencias principales existen entre el aprovechamiento socioeconómico de las costas cantábro-atlánticas del Norte y las costas mediterráneas y atlánticas del Sur? Razónelo.
a) A: Atlántica   B: Cantábrica  y C: Mediterránea. Las provincias que incluye la vertiente Cantábrica son: La Coruña, Lugo, Asturias, Santander, Burgos, Álava, Vizcaya, Guipúzcoa y Navarra.
b) 1: Miño; 3: Duero; 5: Tajo; 6: Guadiana; 8: Guadalquivir.
La razón es triple. Primero porque, la divisoria de aguas entre la vertiente occidental (atlántica) y oriental (mediterránea) la trazan las cordilleras Ibérica y Béticas. Tanto aquella como el sector más oriental de éstas, se sitúan en la banda oriental de la Península y por tanto mucho más cerca del Mediterráneo.
Segundo por la ligera basculación de la Meseta hacia el Oeste y la similar inclinación de la Depresión Bética determinan que la mayoría de los ríos peninsulares, aunque nacen en el tercio oriental de la Península, discurran hacia el oeste y desemboquen en el Atlántico.
Y Tercero por el trazado en el sentido Oeste-este que tienen la Cordillera Cantábrica, Central, Montes de Toledo, Sierra Morena y las Béticas, que diseñan las cuencas de los grandes ríos atlánticos, que quedan obligatoriamente encauzados así hacia el oeste.
c) 2: Ebro;  9: Turia; 4: Júcar; 7: Segura.
Salvo el Ebro, son cortos, pues nacen cerca del Mediterráneo; tienen cuencas reducidas y pronunciadas pendientes en parte de su curso. Al pertenecer al dominio climático mediterráneo, tienen pequeño caudal, mucha irregularidad y fuertes crecidas y estiajes. A veces son simples torrentes o ramblas.
Por contra, los de la vertiente atlántica poseen cuencas muy amplias, son largos, tienen en general escasa pendiente y, aunque también pertenecen al dominio mediterráneo (aunque algunos de sus afluentes lo son del de montaña) y tienen también un régimen irregular y un estiaje más o menos acusado, suelen estar mejor alimentados por unas precipitaciones más elevadas y afluentes más caudalosos. Además, su caudal absoluto es más elevado, aunque el relativo es modesto al poseer cuencas muy amplias.
d) LA GANADERÍA y LA AGRICULTURA: la costa norte pertenece al dominio climático oceánico, con abundantes y regulares precipitaciones que producen ricos pastos y bosques caducifolios, favoreciendo el desarrollo de la  explotación ganadera y forestal. En cambio, en el resto del sector costero, la mayor aridez impide el desarrollo de pastos naturales y limita el uso ganadero. A cambio, temperaturas e insolación permiten el desarrollo de la agricultura intensiva y especializada: cultivos hortofrutícolas en regadío, cultivos bajo plástico (Almería), cultivos tropicales en la costa de Granada y Málaga, la fresa en Huelva…
LA PESCA: La importancia de las pesca de altura y la acuicultura en las costas del norte es mayor, al tener sus aguas mayores recursos. Las costas mediterráneas están más contaminadas, y sufren la presión turística y el agotamiento de los caladeros. En ellas domina la pesca artesanal.
LA INDUSTRIA: Históricamente se ha desarrollado más en el norte gracias a la presencia de recursos como el carbón asturiano o el hierro vizcaíno, que favorecieron la implantación de la industria siderúrgica, metalúrgica y naval. En las costas del sur sólo las políticas de reindustrialización generaron algunos Polos Industriales como el químico de Huelva, el petroquímico de Algeciras o el naval en Cádiz. Más recientemente se ha potenciado el tejido industrial en torno a Málaga.
EL TURISMO: la costa mediterránea destaca en relación con el turismo de sol y playa, debido a sus favorables condiciones meteorológicas: temperaturas e insolación más elevada y precipitaciones más escasas. En el norte esta tipología es menos importante, completándose con el cultural, paisajístico

PRÁCTICA HIDROGRAFÍA 2
El mapa representa el balance hídrico de las principales cuencas hidrográficas de la Península Ibérica, Baleares y Canarias. Analícelo y responda a las preguntas siguientes:
a) Exprese del 1 al 11 los nombres de los principales ríos que alimentan cada una de esas cuencas.
b) ¿Qué Comunidades Autónomas tienen un balance hídrico negativo?
c) Explique los contrastes y variación de los valores del balance hídrico en las cuencas de la vertiente atlántica peninsular.
a) 1) Miño, Sil, Tambre, Ulla...  2) Nalón, Nervión… 3) Duero, Pisuerga, Tormes… 4) Tajo, Henares, Jarama. 5) Guadiana, Záncara, Tinto y Odiel. 6) Guadalquivir,  Genil, Jándula… 7) Andarax, Almanzora… 8) Segura. 9) Júcar, Turia… 10) Ebro, Jalón, Aragón, Gállego, Segre… 11) Ter, Llobregat… (Hay que señalar dos ríos por cada cuenca)
b) Cataluña, Comunidad Valenciana, Murcia, Baleares, Canarias, Sur y Este de Andalucía y Este de Castilla-La Mancha.
c) Al observar el balance hídrico de las cuencas de la vertiente atlántica apreciamos tres hechos:
·       Todas ellas presentan un balance hídrico positivo.
·       Destaca el importante superávit hídrico de la cuenca atlántica del noroeste. Ella sola acumula más de la mitad del volumen de agua del que las cuencas atlánticas son excedentarias.
·       Es evidente que, en general, el balance positivo disminuye de norte a sur.
Las razones que explican estos hechos están en las condiciones climáticas y de relieve, destacando:
El clima oceánico y la dinámica atmosférica que afecta al noroeste peninsular –visitado con frecuencia por las borrascas atlánticas- explican allí las abundantes lluvias, frente a la escasez que el clima mediterráneo proporciona al resto del país. Además, el efecto barrera de las cordilleras de sentido longitudinal, los vientos permanentes del oeste que impulsan los frentes y el carácter macizo de la Península, explican el incremento de la aridez, tanto de norte a sur como de oeste a este.
El nivel de las temperaturas influye sobre la evapotranspiración, acentuando la pérdida de agua en las zonas más cálidas y, por tanto, incrementando este efecto de norte a sur.
Las precipitaciones son el principal determinante del caudal de los ríos. Por eso, el régimen de los ríos gallegos es bastante regular y su caudal abundante, teniendo por eso un balance hídrico más positivo. El resto de los ríos de estas cuencas presentan fuertes estiajes en verano (más cuanto más al sur), coincidiendo con el mínimo de la precipitación.
El caudal depende también de la aportación de los afluentes. Así el Duero y el Tajo reciben afluentes que nacen en las Cordilleras Cantábrica y Central, islas húmedas que alimentan bien a sus ríos, incluso con las nieves de sus cumbres, algo de lo que carecen los Montes de Toledo y Sierra Morena que delimitan las cuencas del Guadiana y Guadalquivir.
También la litología influye sobre la red hidrográfica según la permeabilidad y resistencia a la erosión de las rocas. Así, las silíceas son poco permeables y muy resistentes, favoreciendo la circulación superficial del agua. Las calizas son permeables y solubles en agua con CO2, por lo que es frecuente que esta se filtre creando acuíferos. Las arcillas son muy impermeables y favorecen la escorrentía superficial.        
     El balance hídrico relaciona los recursos y el consumo de agua. Así, la cuenca atlántica andaluza y la del Guadalquivir tienen un potencial demográfico, urbano y económico mayor que el de la Meseta: Son zonas con una fuerte implantación del regadío, presentan un gran desarrollo urbano y en la costa tienen un fuerte desarrollo turístico. Todos ello conlleva consumo de agua y, por tanto, balances hídricos menos positivos.

PRÁCTICA HIDROGRAFÍA 3
El mapa representa el balance hídrico de las principales cuencas hidrográficas de la Península Ibérica, Baleares y Canarias. (MISMO MAPA QUE PRÁCTICA 2) Analícelo y responda:
a) Exprese el nombre de los ríos marcados con los números 1 al 11
b) Explique las diferencias en cuanto a la extensión y configuración del relieve de las cuencas de las tres vertientes: cantábrica, atlántica y mediterránea.
c) Explique las causas de la variación de los balances hídricos entre las distintas cuencas.
RESPUESTAS:
a) 1:Miño; 2:Nalón; 3:Duero; 4:Tajo; 5:Guadiana; 6:Guadalquivir; 7:Andarax; 8:Segura; 9:Júcar; 10:Ebro; 11:Ter
b) Las diferencias en la extensión de las vertientes y cuencas españolas derivan de las características del relieve peninsular, especialmente: su disposición periférica; el contraste entre las cordilleras de dirección longitudinal y las de sentido submeridiano y, finalmente, la basculación de la Meseta hacia el oeste.
Así, la divisoria de aguas entre la vertiente atlántica y la mediterránea está situada en las cumbres de la Cordillera Ibérica (al este de la Península) y las Béticas (sur-sureste). Esto hace que los ríos atlánticos deban recorrer un largo trayecto, dirigidos por la inclinación de la Meseta hacia el Oeste, hasta llegar a su desembocadura. Esto provoca una gran disimetría entre vertientes a favor de la atlántica.
El diseño paralelo y alargado de E a W de las cuencas del los grandes ríos atlánticos obedece a que ésta es la dirección dominante, tanto de las cadenas que delimitan sus cuencas (Cantábrica, Central, Mtes. de Toledo, Sª Morena e incluso las Béticas), como de la inclinación del bloque de la Meseta.
Por su parte, la situación muy cercana a la costa de la Cordillera Cantábrica, Costero Catalana, zona SE de la Ibérica y Penibética, determinan la existencia de cuencas pequeñas en las vertientes cantábrica y mediterránea, y que sus ríos seancortos, de fuerte pendiente y muy erosivos.
La excepción es la cuenca del Ebro, río largo y de suave pendiente y bien alimentado por los afluentes procedentes de la cordillera Ibérica y Pirineos.
Las cuencas atlánticas son las más grandes, si bien la litología y sus características geomorfológicas, introducen diferencias en sus paisajes hidrográficos (Arribes del Duero, desaparición de las aguas superficiales en el curso alto del Guadiana al atravesar zonas calizas, terrazas del Guadalquivir en zona de campiñas, marismas del Tinto y el Odiel…).
c) El clima es el factor más influyente a la hora de explicar la variación de los balances hídricos entre las distintas cuencas. Las aguas que transportan los ríos proceden de la escorrentía, por ello existe una relación directa entre el total de precipitaciones que registra un clima y el caudal de sus ríos. Pero no olvidemos que una parte de estas aguas vuelven a la atmósfera por la evapotranspiración, favorecida por las altas temperaturas, el viento, etc.
Como tanto las precipitaciones como la evapotranspiración se reparten muy desigualmente por el territorio, ello se traduce en balances hídricos muy variables: Positivos en las cuencas al norte del Tajo; con excedentes moderados en las cuencas del Guadiana y Guadalquivir, y con déficits muy acusados en las del litoral mediterráneo.
No hay que despreciar otros factores de índole física como la pendiente, la mayor o menor permeabilidad del suelo o la existencia de vegetación que frena la escorrentía y ralentiza el proceso de incorporación del agua de lluvia a los cauces, atenuando las crecidas violentas, tan frecuentes en los regímenes mediterráneos. Analizando los balances hídricos de las distintas cuencas podemos concluir que:
 Las cuencas de la· vertiente cantábrica presentan un balance hídrico muy positivo por la abundancia de precipitaciones ligadas al clima oceánico, que da a sus ríos una gran regularidad.
 Las cuencas de la· vertiente atlántica presentan ríos caudalosos, aunque su caudal se reduce de norte a sur al ritmo de la disminución de precipitaciones en el mismo sentido. Sin embargo, la cuenca del Tajo presenta mejor balance que la del Duero, debido al carácter más seco pluviométricamente hablando de ésta y a la buena alimentación de los afluentes del Tajo provenientes del Sistema Central.
Las cuencas del Guadiana y Guadalquivir tienen balances positivos, aunque ésta última se acerca al punto de equilibrio por el aumento de la aridez estival, los altos niveles de evapotranspiración y un alto consumo de agua ligado a una población numerosa en el Valle, regadíos, actividades industriales y turísticas….
 Las cuencas de la· vertiente mediterránea presentan todas un balance negativo, excepto la del Ebro, que recibe agua de afluentes bien alimentados que nacen en los Pirineos y Sistema Ibérico. El caudal de los ríos mediterráneos es irregular, con fuertes crecidas en otoño debido a las lluvias torrenciales (gota fría) y acusados estiajes en verano por la ausencia de precipitaciones (aridez). Las Islas Baleares, incluidas en el ámbito mediterráneo presentan también un balance negativo.
 Las islas Canarias· tienen aguas esporádicas y se encauzan a través de los barrancos. Esto se debe a la permeabilidad del terreno y a la escasez de precipitaciones. Su balance es, por tanto negativo.

PRÁCTICA HIDROGRAFÍA 4 
En el mapa se representan los tipos de regímenes fluviales de España. Analícelo y conteste a las preguntas siguientes:
a) Identifique las unidades de relieve que presentan un régimen de montaña.
b) Explique las razones de la inexistencia de redes fluviales importantes en los dos archipiélagos representados
c) Explique qué factores influyen en la distribución de los diferentes regímenes fluviales en la España peninsular.

a) Cordillera pirenaica, tanto los Pirineos axiales como los prepirineos; Cordillera Ibérica, sobre todo en su zona septentrional (Picos de Urbión) y zonas de Sierra de Albarracín y Cuenca; y cordilleras Béticas, tanto en las Subbéticas (Zona de las sierras de Cazorla, Segura…) como en la Penibética (Sierra Nevada)
b) En Baleares no existen cursos de agua permanente y sus aguas corrientes se encauzan a través de los torrentes que conducen rápidamente las aguas hasta el mar. Además, Baleares posee un clima mediterráneo puro, con precipitaciones escasas y fuerte sequía estival. Pero, además, influye su litología caliza que favorece la infiltración de las aguas superficiales, por lo que las subterráneas son aquí más importantes que aquellas. Además, la presión humana sobre el agua ha hecho de ella un bien escaso regulado y controlado, que dificulta el correr de las aguas.
En Canarias la falta de precipitaciones es aún más acusada y, cuando llueve, la fuerte pendiente de sus cursos de agua acelera su evacuación al mar. Además los materiales volcánicos dominantes son muy permeables y abundan las grietas en el terreno, lo que explica que aquí las aguas sean mayoritariamente subterráneas. A ello añadimos que la topografía de losmalpaíses dificulta la escorrentía y favorece la infiltración y que las temperaturas son elevadas durante todo el año, lo que favorece la evaporación.
Pero esta situación también es producto de la acción humana. Hasta fechas recientes salvo, en las islas más orientales –más áridas-, en todas las islas existían arroyos permanentes, pero las necesidades de captación de agua para consumo humano ha cortado la regularidad de estos arroyos y los abundantes pozos rebajan el nivel de base de los ríos, provocando su desaparición superficial.
c)  Los factores que influyen en la distribución de los diferentes regímenes fluviales son:
El clima. Influye sobre la red hidrográfica a través de las precipitaciones, ya que su volumen determina el caudal de los ríos y del régimen pluviométrico, que determina su mayor o menor regularidad. Por eso los ríos de la España húmeda (clima oceánico) son regulares a lo largo del año y de caudal abundante; los de la España seca (mayoría de los tipos mediterráneos) son irregulares y menos caudalosos y los de la región mediterránea árida del sureste se caracterizan por sus fuertes crecidas (gota fría) y estiajes.
También las temperaturas influyen, ya que las altas temperaturas provocan pérdidas de agua por evaporación, lo que afecta sobre todo a las zonas del interior y sur peninsular durante el verano.
El relieve. Condiciona la disposición y organización de la red fluvial a partir de los siguientes hechos:
·        La disposición periférica y muy cercana a la costa de algunas cordilleras hace que los ríos que nacen en sus laderas orientadas al mar sean cortos y de fuerte pendiente.
·        La divisoria de aguas entre las vertientes atlántica y mediterránea está situada en las cumbres de la Cordillera Ibérica y las Béticas. Esto, unido a la inclinación del bloque de la Meseta hacia el Oeste provoca una gran disimetría entre vertientes a favor de la atlántica.
·        La pendiente determina la velocidad de la corriente y la rapidez de las crecidas y, por tanto, la capacidad erosiva de los ríos. A su vez, la pendiente depende de la distancia entre la cabecera y el nivel de base de la desembocadura. Por eso la mayoría de los ríos cantábricos y mediterráneos tienen fuertes pendientes y son muy erosivos. Al contrario, los que atraviesan la Meseta presentan poca pendiente y a veces pueden generar zonas endorréicas.
·        La altitud también influye en el régimen hidrográfico. Con la altitud aumentan las precipitaciones (y por tanto el caudal) y la nieve de las cumbres hace que, con el deshielo, aumente el caudal.
La litología. Influye sobre las características de la red hidrográfica según el grado de permeabilidad y resistencia a la erosión de las rocas. Así, las rocas silíceas son poco permeables, favoreciendo la circulación superficial del agua. Las calizas son permeables y solubles en agua carbonatada, por lo que facilitan que el agua se filtre creando freáticos subterráneos. Finalmente, las zonas arcillosas son muy impermeables y se caracterizan por la escorrentía superficial.
La vegetación retiene el agua de las precipitaciones, favoreciendo la infiltración y la humedad del suelo y evitando la erosión. Por el contrario, la falta de vegetación no favorece la filtración y el agua de arroyada erosiona fácilmente un suelo que está más sometido a la evaporación.
La intervención humana. El hombre modifica las características de la red fluvial mediante la construcción de infraestructuras hidráulicas: embalses, presas, encauzamientos, canales…























miércoles, 28 de noviembre de 2018

Imágenes del tema 5






















TEMA 5:

TEMA 6. LAS AGUAS Y LA RED HIDROGRÁFICA
1.      LAS VERTIENTES HIDROGRÁFICAS ESPAÑOLAS
     España cuenta con tres vertientes hidrográficas: la cantábrica, la atlántica y la mediterránea.
VERTIENTE ATLÁNTICA: CUENCA NORTE. Incluye las cuencas de los ríos gallegos, asturianos, cántabros y vascos del dominio climático oceánico. Son ríos cortos, pues nacen en la cara norte de la C. Cantábrica. Su cercano nivel de baseles hace tener mucha pendiente, lo que junto a su caudal abundante y regular les da una gran fuerza erosiva. Son ríos de régimen pluvio-nival. Los vascos son muy regulares (Bidasoa), los cántabros y astures muy erosivos (Nalón) y los gallegos más suaves (Miño, Sil, Eo).
VERTIENTE ATLÁNTICA: SUS GRANDES RÍOS. Delimitada por la Cordillera Cantábrica, la Ibérica y las Béticas. Sus ríos son largos y de suave pendiente. Largos porque nacen en la Cord. ibérica o las Béticas y deben alcanzar el Atlántico después de efectuar un largo recorrido E-W obligados por la inclinación de la Meseta. Como esa inclinación es suave, tienen escasa pendiente. Sus ríos pertenecen al dominio mediterráneo, que les da un régimen irregular y un estiaje más o menos acusado. Disminuyen de caudal cuanto más al sur, siendo este un reflejo de la irregularidad del clima mediterráneo. Caudal absoluto apreciable, pero el relativo es modesto (cuencas muy amplias).
CUENCA O VERTIENTE MEDITERRÁNEA. Delimitada por los Pirineos y las Cordilleras Ibérica y Béticas, supone 1/3 del territorio. Salvo el Ebro, que recibe aguas de sus afluentes pirenaicos e ibéricos, todos sus ríos son cortos, de cuencas reducidas y pronunciadas pendientes, debido a su relación con los relieves orientales peninsulares cercanos a las costas.La mayoría están en el dominio climático mediterráneo, así su caudal es pequeño e irregular y presentan fuertes crecidas y estiajes.
2.      LOS RÍOS Y LAS CUENCAS HIDROGRÁFICAS
De la VERTIENTE ATLÁNTICA NORTE (cantábrica y atlántica gallega) destaca el Miño. Nace en las montañas septentrionales de Galicia (Lugo) que recorre de norte a sur hasta unirse con su principal afluente, el Sil. Desemboca en Tuy, sirviendo de frontera con Portugal. Tiene algo más de 300 Km y es uno de los ríos más caudalosos de España, pese a que su cuenca es muy reducida.
En la VERTIENTE ATLÁNTICA propiamente dicha debemos destacar los ríos de sus grandes cuencas:
El DUERO. Tiene la cuenca más extensa, limitada por las cordilleras Cantábrica, Ibérica y Central, recogiendo las aguas de toda la submeseta norte. Nace en los Picos de Urbión (Ibérica) y desemboca en Oporto. En su último tramo se encaja profundamente en los llamados Arribes del Duero. Su régimen es pluvio-nival. Sus afluentes cantábricos (Pisuerga) son más caudalosos que los de la izquierda (Tormes)
TAJO. Drena la zona entre el Sistema Central, la Cordillera Ibérica y los Montes de Toledo. Es el más largo de España (1.200 Km): Nace en la Sierra de Albarracín (Ibérica) y desemboca en Lisboa formando un gran estuario. Afluentes más importantes por la derecha: Jarama. Tiene un régimen pluvio-nival
GUADIANA. Drena la zona entre los Montes de Toledo, Cord. Ibérica, Sª Morena y Subbéticas. Nace en los Ojos del Guadiana, cerca de las Tablas de Daimiel (Ciudad Real) y desemboca en Ayamonte (Huelva). La aridez del mediterráneo de interior y las zonas calizas que recorre justifican su caudal pobre e irregular y sus fuertes estiajes, en un régimen pluvial. Afluentes: Cigüela. En su cuenca se han construido grandes embalses, destacando el de La Serena, el mayor de España.
GUADALQUIVIR Drena la depresión Bética, entre Sª Morena y las Béticas. Tiene un régimen pluvial y un caudal muy irregular. Nace en la Sª de Cazorla y desemboca en Sanlúcar de Barrameda tras recorrer las fértiles tierras de su depresión. Pasa por Córdoba y Sevilla. Sus afluentes de Sª Morena son cortos y poco caudalosos (Jándula, Guadalmellato) Por la izquierda recibe al Genil, que nace en Sª Nevada y tiene un régimen pluvio-nival.
Entre los ríos de las VERTIENTE MEDITERRÁNEA podemos distinguir:
El más importante es el EBRO. Tiene una extensa cuenca, delimitada por la zona más oriental de la Cord. Cantábrica, los Pirineos, la Cord. Ibérica y la Costero-Catalana. Nace en Cantabria, en Fontibre y tras atravesar Logroño y Zaragoza desemboca cerca de Tortosa formando un Delta. Es un río largo y caudaloso, sobre todo por el aporte de sus afluentes pirenaicos (Aragón, Gállego…). Su régimen es pluvio-nival y presenta cortos estiajes. Sus afluentes ibéricos (Jalón) son más pobres.
RÍOS CATALANES. Los que nacen en los Pirineos son más caudalosos y regulares, con régimen pluvio-nival. Los que lo hacen en la Costero-Catalana son más irregulares y con menor caudal (Ter, Llobregat).
LEVANTINOS: Ríos cortos, muy erosivos, de escaso caudal y muy irregulares, con prolongados estiajes y espectaculares avenidas relacionadas con fenómenos de gota fría (Turia, Júcar, Segura…) Su régimen es pluvial y está determinado por el roquedo calizo de sus lugares de nacimiento. Tienen gran importancia a efectos agrícolas: riegan las huertas murciano-alicantinas y valenciana.
      MEDITERÁNEOS ANDALUCES: Ríos muy cortos y erosivos (nacen en la cara sur de la Penibética), con caudal pobre e irregular y muy fuertes estiajes: Almanzora, Guadalhorce…
LA RED FLUVIAL INSULAR, CEUTA Y MELILLA Los archipiélagos carecen de auténticos ríos por el clima y la litología. En Baleares hay torrentes activos en otoño y primavera aunque su litología caliza favorece la formación de acuíferos. En Canarias no hay ríos por la aridez de su clima y el carácter permeable del dominio volcánico. En Ceuta y Melilla sólo podemos hablar de una red de arroyos.
3. LOS REGÍMENES FLUVIALES DE LOS RÍOS PENINSULARES
Por régimen fluvial entendemos el comportamiento del caudal medio de un río a lo largo del año, es decir, el modo habitual de fluencia de sus aguas. Los regímenes fluviales se clasifican atendiendo a la procedencia de sus aguas. Distinguimos unrégimen pluvial, en el que el agua procede directamente de la lluvia, y un régimen nival, en el que ésta procede de la fusión de las nieves.
En el primer caso, el tiempo que media entre la caída del agua y su evacuación por los ríos es muy escaso. En el segundo pueden transcurrir varios meses, pues depende del momento en que se fundan las nieves. Entre unos y otros regímenes existen situaciones intermedias según predomine la nieve o el agua.
La mayoría de los ríos españoles son de alimentación pluvial, por lo que se observan regímenes diferentes de acuerdo con la variedad climática de la Península.
1. Régimen pluvial oceánico. Se caracterizan por la abundancia de aguas durante todo el año y por su regularidad: no tener grandes crecidas ni estiajes, como corresponde a las precipitaciones del clima atlántico. A este tipo pertenecen los ríos cántabros y gallegos.
2. Régimen pluvial subtropical o mediterráneo continental. Es propio de la España interior o seca, en las que la precipitación anual es reducida, está mal distribuida y la aridez estival es muy pronunciada, acrecentada por las altas temperaturas. Las diferencias de caudal anual son notables, lo que permite apreciar dos estaciones contrapuestas. La de abundancia de aguas y la de estiaje.
3. Régimen pluvial mediterráneo. Registra un máximo principal en otoño y otro secundario a finales de invierno-primavera, destacando un mínimo estival menos acusado que en el régimen continental.
4. Régimen nival. Se limita a las cumbres centrales pirenaicas. Su característica principal es la de ofrecer un régimen muy simple, con una estación de elevado caudal a finales de primavera y verano, y un prolongado estiaje durante los meses en los que se mantienen las nieves. En las zonas adyacentes a las grandes cimas aparece el denominado nival de transición.
En el resto de montañas que acumulan nieve durante varios meses (Cordilleras Central e Ibérica y Sª Nevada), surgen losregímenes nivo-pluvial y pluvial-nival, muy parecidos al nival, sólo que con crecidas de caudal levemente anticipadas en el tiempo.  Estos regímenes se presentan puros sólo en ríos cortos.
4. USO Y APROVECHAMIENTO HISTÓRICO DE LAS AGUAS.
España tiene una larga tradición en cuanto al uso y aprovechamiento del agua, dado que en la España seca es un bien escaso. Por eso ha sido siempre un recurso vital, tanto para el consumo humano como para la actividad agraria. No hay que olvidar tampoco el interés por utilizar los ríos como vías de transporte o el aprovechamiento de sus aguas para las actividades artesanales e industriales.
En los años 80 el problema de la contaminación de las aguas y la explotación indiscriminada de los acuíferos pusieron de relieve la falta de una buena ley de aguas. Esta, aprobada en 1985, procede a declarar de dominio público todas las aguas superficiales y subterráneas.
En la actualidad el consumo de agua va en continuo aumento y presenta una gran problemática. La demanda general de agua en España supera los 30.000 hm3 anuales, distribuidos en estos usos:
Ø  Entre los usos consumidores de agua destacan el regadío agrario (más del 75% del agua consumida); la producción minera, energética e industrial, las actividades terciarias y el uso doméstico. En España las cifras de consumo de de agua por persona están entre las más altas de Europa y del mundo. Destacan:
• Usos agrarios. La desigual distribución de precipitaciones hace necesario el regadío en muchas zonas agrarias. Este supone un alto consumo de agua (más del 80% del total) potenciado por su uso poco racional dador el empleo de técnicas y métodos poco adecuados.
•Abastecimientos urbanos e industriales. El urbano viene a suponer el 14% del consumo total y la industria también consume gran cantidad de agua, en torno al 7% del consumo total.
• Uso energético, para centrales hidroeléctricas, térmicas y nucleares.
• Usos relacionados con las actividades terciarias, donde destaca el turismo, ya que el aumento de población en zonas turísticas en temporada alta multiplica el consumo de agua y muchas actividades turísticas (parques acuáticos, campos de golf…) tienen una enorme demanda de este recurso.
Ø  Entre los usos no consumidores del agua se encuentran la pesca, la acuicultura, la producción hidroeléctrica, la navegación y los deportes náuticos.
Los principales recursos hídricos son obtenidos de los ríos pero hay otros, destacando:
- Algunos lagos pirenaicos para producir energía hidroeléctrica.
- Los acuíferos subterráneos se aprovechan para usos agrícolas, industriales y urbanos, especialmente en Levante, el sur, Baleares y Canarias.
- El agua del mar y la salobre se aprovechan mediante la técnica de la desalación. España ocupa el primer puesto en la U.E. con más de 700 plantas desaladoras, localizadas en las zonas más deficitarias: Ceuta, Canarias, Baleares, Alicante, Murcia y Almería.
Decir también que los recursos hídricos en España serían suficientes si los considerásemos a nivel global. Aunque casi la mitad de los mismos no se aprovechan, lo restante sería suficiente para cubrir la demanda, pero hay un déficit hídrico debido a los siguientes problemas:
• La irregular distribución de los recursos. Existen grandes diferencias entre las zonas muy secas y las húmedas. Ello tiene mucho que ver con el clima. Los climas oceánicos y de montaña proporcionan agua suficiente y bien distribuida a lo largo del año. Por contra, los mediterráneos y canario ofrecen lluvias muy irregulares y no pocas veces insuficientes o torrenciales. Por eso en muchos momentos hay déficit hídrico y en otros un exceso de agua que no se puede aprovechar. Además, la disminución de las zonas boscosas y la pérdida de suelo por erosión reducen la capacidad acumulativa de agua en parte de España.
• La irregular distribución de la demanda. Algunas de las zonas más pobladas y desarrolladas económicamente de España son deficitarias en agua, que sin embargo sobra en zonas de escaso desarrollo.
Así, la Cuenca Norte tiene superávit hídrico y disfruta de la 1/3 parte de los recursos hídricos españoles. Frente a ella, la cuenca del Pirineo Oriental (que abastece al área metropolitana de Barcelona), Canarias y la Cuenca del Segura presentan los mayores déficits, seguidas del resto de cuencas levantinas.
Ello es un problema porque la periferia mediterránea presenta altas densidades demográficas que favorecen el consumo urbano, pero también concentra actividades que demanda un gran volumen de agua: industria, agricultura intensiva, actividades turísticas…
Las cuencas del Tajo, Guadiana y Guadalquivir tienen una situación intermedia aunque sufren déficit en los años más secos, lo cual supone un problema por la potencialidad agrícola de algunos de estos espacios y, en menor medida, por sus concentraciones demográficas.
En las cuencas del Duero y del Ebro se equilibran las disponibilidades y las necesidades hídricas.
• La insuficiencia de los embalses y las pérdidas de agua. Se estima que entre el 50 y el 70% del agua se pierde por fugas, evaporación u otros motivos. Además, el regadío presenta un ineficiente uso del agua.



Definiciones del tema 5

DEFINICIONES DEL TEMA 5: LAS AGUAS Y LA RED HIDROGRÁFICA
    (Los términos antecedidos por un * se plantearían para ser identificados. El resto, para definirse)
1. *Aforo: Medición del volumen de agua que transporta una corriente (río, arroyo…).
2.   Balance hídrico: Relación entre todos los recursos hídricos que ingresan en una cuenca hidrográfica y los que salen de la misma (por evaporación, evapotranspiración, consumo, evacuación natural o no) en un intervalo de tiempo determinado.
3. *Cabecera de un río: Zona correspondiente o cercana al nacimiento de un río. Suele encontrarse en zonas de alta o media montaña y se caracteriza por la fuerte pendiente (valles en forma de V), los rápidos cambios de caudal y la notable capacidad erosiva del río.
4. Caudal absoluto de un río: Cantidad de agua que transporta un río en un momento y lugar determinados de su curso. Se mide en un punto determinado (estación de aforo) y en metros cúbicos por segundo, variando casi constantemente. El caudal depende básicamente de dos factores: el clima y el lugar donde se mida (mayor en el curso bajo).
5.  *Caudal relativo de un río: Resultado de relacionar el caudal absoluto con la superficie total de la cuenca de la que procede el agua. Se expresa en litros/segundo/ km².
6.  *Ciclo hidrológico: Proceso que describe la ubicación y el movimiento del agua en el Planeta. Es un proceso continuo en el que una partícula de agua evaporada del océano vuelve al océano, transportada por los ríos, después de pasar por las etapas de Evaporación, Precipitación, Retención, Escorrentía superficial, Infiltración, Evapotranspiración…
7.    Cuenca hidrográfica: Área geográfica, entre vertientes de agua, en la que las aguas de la escorrentía convergen en un colector principal (un río, un lago). La cuenca puede ser exorreica, si las aguas vierten al mar, o endorreica (si no lo hacen).
8. * Delta fluvial: Formación geográfica de la desembocadura de algunos ríos. Se produce por la acumulación de sedimentos debido al reducido movimiento de las aguas marinas, que impide su traslado hasta lugares alejados de la costa.
9.  Escorrentía: Agua procedente de las precipitaciones o el deshielo que discurre libremente por la superficie del terreno hasta alcanzar un curso de agua. Su volumen depende de la intensidad de las precipitaciones, pero también de la temperatura, la naturaleza del suelo, su grado de saturación de humedad…; y su fuerza del grado de pendiente o de la existencia o no de vegetación).
10. *Estiaje de un río: nivel mínimo de las aguas de un río por efecto de la sequía o ausencia estacional de precipitaciones. En los climas mediterráneos se corresponde con los meses de verano (estío).
11. Estuario: Desembocadura de un río en forma de embudo caracterizada por una amplia abertura que resulta afectada por las corrientes de la marea. El mar entra en la desembocadura del río. Muchos han sido elegidos como emplazamientos portuarios.
12. Meandro: Curva pronunciada formada en el curso medio de un río debido a la escasa pendiente. En la parte cóncava del meandro se da la máxima velocidad del agua, por lo que excava (erosiona), mientras que en la parte convexa la velocidad es mínima, por lo que sedimenta.
13. * Red hidrográfica: Conjuntos de ríos y otras corrientes permanentes o intermitentes de agua, que circulan linealmente por un territorio determinado, asegurando el drenaje de una cuenca hidrográfica. Estas corrientes lineales están estructuradas y jerarquizadas de manera más o menos compleja.
14. Régimen fluvial: Evolución de la variación del caudal medio de agua que un río transporta a lo largo del año. Depende del régimen de precipitaciones, de la forma en la que el río se alimenta (pluvial, nival…) de la temperatura (determina la evaporación), relieve, litología, vegetación y la acción humana.
15. *Torrente: corriente de agua en una zona montañosa, con fuertes pendientes, caudal irregular y que puede tener una gran capacidad erosiva.
16. Trasvase fluvial: Conducción de aguas, por cauces artificiales, desde cuencas con superávit a otras con déficit hídrico debido a la escasez de precipitaciones y la demanda de agua. Se hace para proporcionar agua de riego, industrial o potable a la cuenca receptora. Ejemplo: trasvase Tajo–Segura.
17. Vertiente hidrográfica: Territorio que recoge y canaliza las aguas que van a parar al mismo mar u océano. Queda definida por las líneas divisorias de aguas, que en España son –fundamentalmente- el Macizo Galaico-Leonés, la Cordillera Cantábrica e Ibérica, los Pirineos y las Cordilleras Béticas; y por los mares.