Además de otros muchos rasgos que lo identifican como un canalla, Trump es un matón de bajos fondos. Este necio, que reclama para sí el Nobel de la Paz, recuerda a alguien que entra en una habitación gritando "tranquilidad" mientras golpea furiosamente la mesa con un martillo. Cómo buen matón Trump domina el "arte" de lanzar frases cortas y ofensivas, amenazas simples y despreciar a los demás, un cóctel que convierte la política en un vulgar espectáculo. Eso para satisfacción del creciente orbe de palurdos y majaderos que apoyan sus obscenas declaraciones y sus indignas acciones, considerándolas como la estrategia inteligente de un político que es el único capaz de “poner orden”, cuando lo único que hace este psicópata es sembrar el caos y empeorar el mundo. Pero sus bobalicones partidarios interpretan sus amenazas como pruebas de valentía, creando así una especie de culto al personaje donde la coherencia importa menos que la ideología que te lleva a apoyar a un imbécil sin sentimientos. Pero entre memos anda el juego porque, este tipo de gente que ahora mismo apoya la guerra en Irán y el corte del estrecho de Ormuz, mordiendo el anzuelo del relato de los agresores y haciendo seguimiento de las consignas de sus sucursales ultras en forma de partido, no tienen el mínimo discernimiento para entender que su "admirado" Trump y su tolerado genocida Netanyahu, están proporcionando negocio a sus petroleras, a sus empresas de armamento, a sus fondos de inversión bursátil o dando pasos para seguir ocupando impunemente territorios de sus vecinos. No entienden que cada misil disparado por estos miserables impactan en su bolsillo y en su vida. No piensan que cada misil, además de asesinar niños, destruir hogares, generar terror o crear miles de desplazados, también dispara el precio de la gasolina, del gas, de la electricidad, de los fertilizantes o de los alimentos y amenaza con disparar la inflación, subir el euribor y encarecer las hipotecas. Es decir, les jode la vida. Sin duda, el mayor gesto de paz que podría hacer Donald Trump sería desaparecer. Y el mayor favor que se podrían hacer sus seguidores sería arrojar sus móviles a la basura y volver a la escuela.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.