jueves, 5 de marzo de 2026

Abusón Trump

Salvo para los que le adoran, le tienen por ejemplo o comparten sus podridas ideas, no cabe duda de que Trump es, además de un canalla, un psicópata. A los psicópatas no hay que tenerles pena. Es verdad que son individuos con un trastorno de la personalidad y que actúan de forma impulsiva, pero también de manera consciente y calculadora para obtener poder y control, viendo a las personas como simples instrumentos para alcanzar sus caprichos. A este miserable no le importa nada el dolor ajeno, no tiene un ápice de empatía. Trump es ese ególatra maleducado que piensa que Dios creó lo mejor del mundo para él, dejando la basura para el resto de la humanidad. No sé si es tonto o es listo, ni me interesa. Está claro que es un tipo primario, un gorila sin evolucionar al que sólo complace la riqueza y el poder sobre los demás. Para él y los que apoyan sus tropelías no existe la esperanza, ni la utopía, ni los derechos, ni tan siquiera las leyes. El "bien" le trae al fresco, sólo le interesa la supremacía de los ricos de su raza y la de su Biblia, libro que sigue justificando tanto sus decisiones como las del genocida de su amigo de Israel. Ellos sólo creen en un Dios vengativo, diabólico, psicopático, incapaz de amar. Un Dios que bendice la violencia como recurso de los más crueles para imponerse. Lideran el odio a la cultura, al conocimiento, a la diversidad, a la verdad, a la ternura. Sólo profesan el amor a la riqueza, la crueldad y al abuso, por mucho que se les llene la boca del nombre de Dios para salvar "su" idea de la Civilización. Trump no cree absolutamente en nada más que en su Dios y en el dinero, aunque en realidad es lo mismo. Sueña con un mundo libre de homosexuales, hispanos, negros y orientales, "zurdos", gentes que no fueron creados a imagen y semejanza de su Dios y que, por tanto, son una amenaza para su obra. Hitler también quería salvar la civilización occidental poniendo a Europa entera bajo el mando de una raza blanca superior que sabía lo que convenía a todos: a unos morir, a la inmensa mayoría sufrir y a una minoría disfrutar de los bienes terrenales. Quizá Trump no lo sabe, pero quienes manipulan a ese niñato abusón, primario, maleducado y cazurro, sí: Saben que la única manera que tiene su país de seguir siendo el amo es matando, asesinando a mansalva, en cualquier país del mundo, sin escrúpulos, sin remordimientos, sin mesura. Para eso está él ahí, para acabar con el Derecho Internacional, con la Democracia y los Derechos Humanos.

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