viernes, 2 de octubre de 2026

Poema

La ausencia siempre quema

y en tus manos anida su memoria.

Recordar es una tabla de salvación.

Olvidar es morir dos veces.

Cuando alguien se va

todo te parece áspero,

todo te parece vacío y gris,

como esa espesa niebla que te habita.

Galopa en su caballo el tiempo,

intenta hacer la tormenta que te encierres

en su guarida oscura

para intentar cerrar tus ojos a la viva

claridad que te sostiene.

Es entonces cuando debes recordar

que cuando alguien se va, no se va solo,

se lleva parte de tu alma

para confeccionar sus alas.

De esta manera es como puede volar junto a tí.

Y tras sus primeros aleteos

expirarán en los campos del olvido

los versos como azucenas,

volarán los besos como amapolas,

y levantarán el vuelo las inquietudes que hoy te anidan.

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