Basta con quitarse las gafas del sectarismo ideológico y mirar un poco para darse cuenta que los pactos de PP y Vox nos salen caros, muy caros. En la Andalucía del falso Juanma Moreno empiezan a mostrar su cara. Los pactos han convertido la gestión pública en una operación de propaganda. Juanmita presume de austeridad mientras multiplica los altos cargos para beneficio propio, creando nuevos puestos de confianza y entregando competencias sensibles a la extrema derecha, mientras que miles de personas esperan una cita médica, una valoración de dependencia, una plaza residencial o una respuesta eficaz frente a la violencia machista. PP y VOX hablan de eficiencia mientras derivan recursos hacia "sus" empresas privadas; invocan la defensa de los ciudadanos mientras debilitan o privatizan los servicios públicos. La factura de esa contradicción la pagan siempre los mismos: las clases trabajadoras, las mujeres amenazadas, las personas mayores, quienes padecen enfermedades graves y las familias sin capacidad económica para "comprarse" una solución privada. El nuevo gobierno andaluz mantiene 13 consejerías, pero incorpora 13 altos cargos más. La explicación oficial es que se trata de una reorganización necesaria. Sí, necesaria para crear trece nuevos sueldazos, más los de asesores, secretarios, jefes de comunicación... que aquellos conllevan. Todo para tener contenta a la ultraderecha. Dicen que lo hacen para que la Administración funcione mejor pero se callan que ello implica menos medios y servicios públicos. El propio informe económico y financiero de la Consejería de Presidencia, contempla un incremento de costes de 2,7 millones de euros por las nuevas vicepresidencias y puestos eventuales, además de 730.000 euros por nuevas direcciones generales y cargos en consejerías. ¿De dónde sale el dinero? De la llamada “desdotación” de plazas y de la "minoración de otras partidas presupuestarias". O dicho de otra manera: "Quítalo del servicio a los ciudadanos y dáselo a VOX para que estén contentos y nos mantengan en el gobierno". La propaganda habla de "adelgazar la Administración" pero la realidad es otra: se recortan trabajadores y servicios mientras se multiplican los altos cargos. Se predica austeridad para los servicios públicos pero se practica la generosidad con el aparato político. En Madrid no se adopta una sola medida para paliar el problema de la vivienda, pero se le compra con el dinero de los madrileños un ático de lujo a su presidenta. Total, si sólo son 6,3 millones de euros de nada.
Vivir es intentarlo infinitas veces
domingo, 9 de agosto de 2026
viernes, 7 de agosto de 2026
Riles
martes, 4 de agosto de 2026
Puto móvil
Las plataformas online pueden contribuir a la sensación de integración social. ¡Ya! También generan la percepción de tener multitud de amigos. Pero se trata, en la mayoría de los casos, de una simple agregación de contactos que no reemplazan las amistades más o menos íntimas, las auténticas. Se enmarcan en la instantaneidad y sus vínculos son frágiles, cuando no superficiales, inconsistentes o falsos. Por ello acaban generando sensación de vacío: de soledad entre la multitud. Se busca pertenencia, pero lo que se obtiene es una popularidad efímera en base a "me gustas" o a comentarios vacíos. Vivimos en el móvil. Agazapados y sumergidos en la pantalla que nos conecta con el más allá y nos desconecta del más acá. Somos yonkis del aparatito. Parafraseando a Quevedo (el poeta, no el rebuzna frases con rima facilona) "somos hombres a un móvil pegados". En solo una década, hemos pasado de caminar con los cinco sentidos, de observar a nuestro alrededor, de mirarnos a la cara y de prestarnos atención, a movernos cabizbajos y ausentes de la realidad presencial. Incapaces de despegar los ojos de las interfaces tecnológicas más de cinco minutos. Y, entre mirada y mirada al móvil, se nos va la vida.
domingo, 2 de agosto de 2026
Ceuta
Aunque la gente tiene mala memoria, lo ocurrido hace unos días en la frontera entre España y Marruecos no es nada nuevo. Ya ocurrió algo similar en mayo de 2021, cuando Marruecos abrió deliberadamente los controles y dejó entrar a miles de personas como represalia diplomática por la acogida de un líder saharaui en un hospital español. Y ocurrió también mucho antes. Lo siento por los que aburren con su frase "con Franco, esto no pasaba". En octubre y noviembre de 1975, el rey Hassan II de Marruecos organizó el paso de unas 300.000 personas civiles hacia la frontera del Sáhara español para exigir la soberanía del territorio. A aquello se le llamó la Marcha Verde y supuso la "entrega" del Sáhara Occidental a Marruecos. Después llegaron años donde Juan Carlos I y Hassan II se consideraban mutuamente como hermanos. Y pelillos a la mar. Lo ocurrido en la frontera de Ceuta el 31 de julio no es espontáneo, es un pulso político del infame rey de Marruecos que no ha surgido de la nada. España lleva desde 1992, con gobiernos del PSOE y el PP, externalizando el control de su frontera sur en la policía marroquí, y desde entonces esa dependencia se ha pagado cara. Cada vez que el rey de Marruecos tiene problemas internos, quiere presionar en las negociaciones con Europa, no le gustan los acuerdos de España con sus vecinos, o quiere dinero, sucede algo parecido. El 31 de julio se celebraba el 27 aniversario del acceso al trono del rey de Marruecos. ¡Qué casualidad! La mayoría de los que han cruzado la frontera son jóvenes marroquíes, los que más molestan al régimen marroquí. ¡Qué casualidad! Unos días antes el gobierno español firmó un acuerdo con Argelia -rival histórico de Marruecos- que, entre otras cosas, confirma a Argelia como el principal proveedor de gas de España y abaratará este producto. En contra de los espurios intereses de EE.UU. Días después, la frontera de Ceuta se desborda. ¡Qué casualidad! Las críticas más duras contra el gobierno español por lo sucedido han venido de EE.UU., Israel, la fascista Meloni, Elon Musk y los "patriotas españoles". Marruecos consolidó su posición internacional gracias a los Acuerdos de Abraham impulsados en el primer mandato de Trump, que llevaron a Estados Unidos e Israel a reconocer su soberanía sobre el Sáhara Occidental. Ambos países son los mejores aliados de Marruecos. Sus líderes, los que tienen más cuentas pendientes con Sánchez. ¡Qué casualidad! Meloni saca pecho de su mano dura migratoria y aprovecha lo de Ceuta para amenazar con romper Schengen. Se le "pasa" que desde 2021 han entrado de forma irregular en Italia 478.600 personas, más del doble de llegadas irregulares que a España. Meloni tiene elecciones presidenciales en pocos meses. ¡Qué casualidad! En España las derechas radicales, sus medios afines y algún tonto suelto, no cejan en su intento de forzar el adelanto de elecciones. Aprovechan cualquier cosa. Y esta semana lo hemos vuelto a ver. En cuanto miles de personas cruzaron la frontera de Ceuta no necesitaron datos, ni contexto, ni memoria, les bastó una imagen impactante y un titular. La maquinaria ya estaba lista para repetir el mismo mantra de siempre: “nos invaden por culpa de Sánchez”. “Sánchez es un traidor". "Sánchez, corrupción”. Feijoo culpa a Sánchez de la "invasión" a Ceuta y dice que conocía la amenaza desde principios de semana. Entonces, ¿por qué él no lo hizo público para evitarlo? Aparte de un mentiroso patológico y un estadista de chichinabo, éste tío no es más tonto porque él no quiere.
sábado, 1 de agosto de 2026
Bares y esperanza de vida.
Expliqué mil veces a mis alumnos que España, desde el punto de vista geográfico, es un país de contrastes. Pues anda, que desde el humano. Somos capaces de lo mejor y de lo peor. España es líder mundial en donación de órganos desde hace más de treinta años, sostiene uno de los sistemas públicos de salud más admirados del planeta, y se espera que alcance para 2040 la esperanza de vida más alta de la Tierra. A partir de ahí... Sorprende que España tiene más bares que camas de hospital: unos 260.000 bares frente a unas 140,000 camas hospitalarias. O sea, un país mejor equipado para servirte una caña que para hospitalizarte. Un país frívolo. Un país, aparentemente, condenado. Aquí hay un misterio. Y los misterios, a diferencia de los problemas, no se resuelven: se habitan. Pero aquí nos adaptamos a todo. El himno nacional no tiene letra oficial; así que, en los estadios, la gente simplemente lo tararea con un lo,lo,lo. Además, por vagos, nos conformamos con poco: Diseñamos una bandera con tres franjas y repetimos un color. La pregunta obvia sería: ¿cómo es posible que un país que dedica tanto tiempo a estar sentado en un bar viva tanto y tan bien? Pero es que el bar español es algo más que un establecimiento de despacho de bebidas. Los pubs ingleses cierran por miles cada año. Las cafeterías americanas fueron reemplazadas por los drive-through, esa metáfora perfecta de una civilización que ya no se detiene ni para comer. O dieron paso a esa ñoñez de urbanita a la última que son los Starbucks. En España, contra todo pronóstico, contra la lógica del rendimiento, contra el dogma de la productividad, contra el algoritmo sacamantecas, mantiene abiertas las puertas de los bares. Es verdad que el bar español ha perdido alguna de sus virtudes. Ahora, en ellos, ya no se lee el periódico -ni en ellos no en ningún lado-, ni se puede echar una partida en la máquina de pinball, ni hacer dibujos con el pie en el serrín para absorber la humedad los días de lluvia. Pero queda esa convicción no escrita de que la vida sin bar, sin plaza pública, sin sobremesa, sin ese vermut que no lleva a ninguna parte, sin esa primera caña del día, no es vida más eficiente. Es simplemente menos vida. El bar nos inocula "malas costumbres": beber como norma social, tapear, comer tarde, alargar la sobremesa, porque la mesa es un altar, no una estación de recarga. En tiempos de anillos que miden el sueño; relojes que cuentan los pasos, las pulsaciones, miden la tensión arterial, la temperatura corporal, la glucosa en sangre...; de dietas diseñadas por inteligencia artificial; de gimnasios empetados..., el bar es una "rara avis" que escapa al control de una industria de la longevidad que promete añadir años a la vida de personas que hace tiempo dejaron de preguntarse para qué la quieren. Creo que las sociedades más obsesionadas con la salud son, con frecuencia, las más enfermas de soledad. Y en los bares se combate esa enfermedad moderna. Bueno, menos los memos que comparten la mesa de un bar para dedicarse a mirar el móvil.
viernes, 31 de julio de 2026
Eufemismos
Las palabras no son neutras. Las palabras y las frases que utilizan las élites políticas y económicas neoliberales intentan que la ciudadanía se comporte de ciertas maneras que a ellos les conviene, sobre todo para que adopte opiniones y comportamientos sin que los poderosos tengan que ejercer la fuerza de manera obvia. El lenguaje es la primera y más necesaria arma del capitalismo neoliberal. Las élites económicas y políticas logran dominar a la población mediante el lenguaje, consiguen perpetuar y extender una visión única, acorde con los intereses que persiguen. Ellos son los que elaboran el marco desde el que la sociedad contempla los problemas que atañen a la sociedad. A través de las estrategias lingüísticas de los poderosos, la población ha llegado a creer -por ejemplo- que este tiempo de gran enriquecimiento de unos pocos es, en realidad, una crisis, de la que todos (las clases medias, los pobres o los precarios) somos igual de responsables. Con la puesta en marcha del mayor eufemismo neoliberal, las "reformas estructurales", se trató de justificar el mayor atraco en contra de las clases medias trabajadoras. Y lo consiguieron al lograr que muchos ciudadanos aceptasen medidas que benefician a los perversos intereses del capital a costa de los trabajadores. El perverso lenguaje neoliberal lo contamina todo. Han hecho del eufemismo el elemento troncal de su discurso en el intento por diluir mediante la palabra el duro efecto que sus medidas generan en la mayor parte de la población, sobre todo en la parte más vulnerable. Hablan de "flexibilización laboral" para referirse a prácticas que recuperan viejas formas de explotación de trabajadores. Para ellos flexibilizar es igual a precarizar. Hablan de "modernización del Estado" para justificar su adelgazamiento a favor de la empresa privada. Hablan de "colaboración público-privada" para maquillar el desvío de fondos públicos para beneficio del interés privado. Hablan de "empleo de calidad" para referirse a las condiciones laborales cada vez más precarias basadas en contratos indefinidos que valen igual que el papel mojado. Llaman "ajustes estructurales" a los recortes salvajes. Llaman "acomodamiento de precios relativos" a la espiral inflacionaria. Llaman "deslizamiento tarifario" al brutal aumento de las tarifas de servicios públicos y privados". Para ellos no existe la desigualdad, prefieren hablar de "dispersión de ingresos". Hablan de "Libertad Inmobiliaria" para referirse a convertir la vivienda en una máquina de extracción de rentas. Llaman "independencia financiera" a hipotecarse hasta las cejas para comprar pisos que otros no podrán comprar jamás. Presentan a los enfermos como sujetos que "abusan del sistema". Muchos eufemismos esconden claras manipulaciones como "rescate", un término para esconder la entrega de dinero público para solventar los problemas causados por la incompetencia o las malas prácticas especulativas del sector privado. “austeridad” o “deuda”, la normalización de la precariedad laboral, extender la culpabilidad entre quienes son despedidos y van a parar al paro o gobernar en base al miedo son algunos de los aspectos analizados por la autora. Para ellos "austeridad" significa la reducción brutal del gasto público, la contracción del Estado de bienestar y el recorte de servicios sociales básicos como salud y educación. "Cambio climático" es una obsesión de la izquierda que ésta ha convertido en una agenda ideológica. "Pensiones insostenibles" no es otra cosa que el intento de privatizarlas. "Libertad de expresión" significa derecho a difamar. "Pensar distinto" es justificar negacionismos y mierdas fascistas. "Derecho de opinión" es tener patente de corso para crispar en las tertulias". Y así todo. Con lo fácil que es llamar a las cosas por su nombre: hijos de puta a los tenofachas; genocida sionista al Estado de Israel; guerra de exterminio a la guerra táctica; imbéciles a los negacionistas o habilidad con dos pulgares y ni un dedo de frente a la digitalización.
jueves, 30 de julio de 2026
El campo está "abandonado""
Dicen muchos "agricultores", de esos que en su vida han doblado el lomo, que nunca han pisado un terrón recién salido de un surco, que sólo recorren su finca subidos en su todo terreno, que al "campo lo tienen abandonado" y por eso arde. Que si no fuera por ellos... Leo que "le retiran 70.000 euros de la ayuda por Joven Agricultor a una joven". Ello tras una inspección rutinaria en la que la chica, que guiaba a los inspectores, se perdió 20 minutos buscando su propia finca; la tuvieron que guiar a través del móvil; demostró no tener ni idea de lo que allí se producía ni de qué trámites tuvo que hacer para pedir la subvención; ignoraba que obligaciones adquiría; dijo que lo que quería era comprarse un tractor y -además- se descubrió que tenía una farmacia. Leo que "la Guardia Civil investiga a un alcalde de Vox como presunto responsable del incendio de Guadalajara por cosechar en su finca cuando estaba prohibido". Leo que "la Guardia Civil ha detenido a dos personas como presuntos responsables del incendio de Almorox, en Toledo". Estaban soldando una estructura metálica en su finca y provocaron el fuego. Ese día el riesgo de incendio era extremo y esa actividad estaba prohibida. Leo que "el operario de una empresa de maquinaria provocó el gran incendio de Ávila". Su empresa fue contratada por una asociación de ganaderos local para abrir un camino para las vacas. No se podían hacer esos trabajos pero alguien no podía esperar. Leo que "Ayuso se compra un ático de seis millones". Mientras dice que no hay dinero para los bomberos y los tiene sin contrato y a 1.300 euros al mes, ella se gasta seis millones en un ático de lujo frente a la vivienda de sus padres. En el incendio de Madrid, Ayuso se quitó de enmedio. Ahora Feijoo sale a justificar lo que ha pasado con no sé qué mierda de estos "nuevos fuegos torbellino" que ni él mismo entiende. Quizá hubiera sido mejor que hubiese salido a esclarecer cómo es que el gobierno de Ayuso desvió más de 40 millones destinados a la prevención de incendios forestales y la mejora del servicio de bomberos para gastárselos en vaya usted a saber qué otras "prioridadades": Reclutamiento de curas. Informes sobre los derechos de los no nacidos. Más contratos con la Quirón. Circuitos de Fórmula 1. Hospitales de la Señorita Pepis. Clases para que los niños aprendan a poner banderillas. Obra pública faraónica. Publicidad institucional. Áticos de lujo... El campo no está abandonado, está en manos de irresponsables.