El mismo día que Zapatero fue a declarar ante el juez, Pablo Motos invitaba a Feijoo "a divertirse" a su Hormiguero. Y, como era de esperar, éste acudió con el objetivo de cargar contra el Gobierno y contra Zapatero, repitiendo su mantra favorito: España no aguanta más, Sánchez se esconde, la derecha viene a restaurar la decencia. Todo muy espontáneo. Todo muy natural. Todo cuidadosamente colocado en un decorado familiar. Un decorado amable. Una mesa cómoda. Dos hormigas. Un presentador que se auto identifica como el sentido común nacional. Y, alrededor, una maquinaria capaz de convertir la política en sobremesa emocional, la crítica al Gobierno en chascarrillo inocente y la propaganda conservadora en conversación de bar con presupuesto millonario. Cuando el entretenimiento se disfraza de neutralidad para hacerle el trabajo sucio a una opción política, deja de ser televisión inocente y empieza a ser poder político con risas enlatadas. Pero el uso del mando a distancia es libre. Lo mejor es que, incluso en esos publirreportajes disfrazados de entrevista, uno puede encontrar momentos donde, por despiste, el protagonista muestra lo que realmente piensa. Así, durante la entrevista, Feijoo culpó a "la escuela rural" de su poca habilidad con el inglés. ¡Hombre!, aunque es verdad que, el conocido en la comarca como "el hijo del cura" vivió hasta los 10 años en A Peroxa, una pequeña aldea gallega, después estudió en régimen de interno en el exclusivo colegio Maristas Champagnat de León, donde terminó la enseñanza reglada. ¿También la enseñanza privada es responsable de su incapacidad con los idiomas? ¿Tampoco en su etapa universitaria en Santiago pudo aprender algo de inglés? ¿Ni en los años donde mantuvo con Marcial Dorado, un conocido contrabandista y narcotraficante, una estrecha amistad, con compartiendo vacaciones, lujos y horas de navegación? Pero es que este señor tiene otros focos de interés. Ya lo aclaró, recordando su infancia, durante el III Congreso Internacional de Asociación de Familias y Mujeres del Medio Rural, con un peculiar relato sobre su interés en la "procreación de los conejos". En fin, espero que tras el revés del señor Feijoo a la escuela y el profesorado rural, nada más llegue a Moncloa incremente notablemente la inversión en la escuela rural. Aunque no lo creo, pues en sus 13 años al frente de la Xunta de Galicia, se cerraron más de un centenar de centros públicos en la comunidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.