Reza un antiguo dicho africano: "Si eres hiedra, trepa; si eres león, ruge; si eres oveja, bala. Sencillo, ¿verdad?. Habla de identidad, de autenticidad, de esencia. Nos recuerda que nuestro lugar en el mundo depende de quiénes somos en lo más profundo. El problema es que vivimos en una sociedad impostada. Que casi todo el mundo quiere ser lo que no es o, al menos, aparentarlo. Este mundo ha abandonado la sencillez para abrazar el postureo, la eficiencia, la hiper planificación. Un mundo gobernado por empresas, algoritmos, metodologías, hojas de ruta y de cálculo y objetivos trimestrales. Hoy todo parece tener que justificarse, medirse y optimizarse. Incluso la felicidad. Incluso el propósito. Incluso nosotros mismos. Este mundo nos invita a producir y gastar. Y a eso lo llama vida. Pero lo que pretende es que postpongamos la vida -la de verdad- para después. Y eso nos lo vende como maduración, realización, proyecto de vida y triunfo. Pero el verdadero fracaso no es no llegar a la cima, sino llegar demasiado tarde a uno mismo. La verdadera vida necesita espacio, aire, sosiego. Necesita no estar permanentemente vigilada por nadie ni por nada. Necesita pensar en silencio. Pero rara vez nos permitimos una mente verdaderamente vacía. Siempre hay una pantalla, una notificación, un mensaje, un objetivo pendiente. Incluso cuando descansamos, estamos produciendo algo. Todos sabemos que las mejores ideas llegan cuando no las perseguimos: caminando sin rumbo, leyendo, en la ducha, mirando el techo antes de dormir, mirando el mar. Lo que conforma la vida, la de verdad, no es la técnica, la experiencia. Es la mirada limpia. Hoy, en plena era de la inteligencia artificial, esa mirada es más valiosa que nunca. Las máquinas optimizan. Analizan. Predicen. Solo los humanos imaginan. Cuando llenamos las aulas de ordenadores, de móviles, de pantallas digitales y permitimos la entrada de la inteligencia artificial, atenazamos la imaginación y asesinamos el pensamiento. A lo mejor shí está la clave de tanto fracaso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.