domingo, 22 de marzo de 2026

Nueva División Azul

No hay forma de encontrar una mesa libre en un restaurante si no has reservado con antelación. Por nuestras carreteras circulan más Mercedes, Audis, BMWs y Volvos que por toda Alemania y Suecia Juntas. España es uno de los líderes mundiales en el consumo de "moda rápida". Pero todo va mal y España se hunde. Europa produce vergüenza ajena acomodando el cuello para que se lo pise el amo americano y el mundo se va a la mierda. Pero no hay que preocuparse, porque vivimos en el país con más gente capaz de solucionar los grandes problemas. Es el caso de Paco, camarero, que se sienta en el sofá aflojándose el elástico del chándal mientras grita libertad. O Alberto, que en la barra del bar explica a sus amigos como liquidaba él al ejército ruso con su escopeta de caza. O José Luis, tornero fresador, que no llega a atarse los zapatos pero suplica que le presten un fusil para frenar al comunismo. O Marcela, que está de baja por un padrastro, pero que es partidaria de un ataque nuclear preventivo contra Irán. O Federico, un hippie trasnochado que cree que esto se soluciona con una pegatina de "Haz el amor y no la guerra" y un buen porro. O Arturo, tertuliano testosterónico, que enseña la foto de una marine con un fusil M27 y dice que seguro que ella no dice todos, todas y todes. O Santiago, que no quiso hacer la mili, pero que presume de que el y sus amigotes reabrirían solos el Estrecho de Ormuz armados sólo con un hueso de jamón y la bandera de Borgoña. O Carmelina, jubilada de toda la vida, que cada mañana se atrinchera en su butacón para absorber todo tipo de calamidades, miserias e imágenes morbosas, mientras reza y le pide a Dios que se lleve a Sánchez. O Secundino, taxista, que tras ver un vídeo de la guerra, le dan ganas de coger su escopeta de plomillos e irse a proteger a Israel, pero no sabe por dónde se va, y además, se acuerda que ayer intentó colgar un cuadro y se machacó un dedo de un martillazo. O Serafín, que indignado con el gobierno por no dejar que EE.UU. use sus bases en España para bombardear colegios en Irán, tiene previsto declarar independiente su terrenillo de tres hectáreas de olivas y ofrecerlo a Trump para que instale una macrobase. En fin, que hay un runrún en la cola de la frutería, en las puertas de los colegios concertados y en los taburetes de los bares que sólo puede acabar en la formación de una nueva División Azul, compuesta por batallones de cretinos y columnas de botarates, dispuestos a salvar al mundo de "los malos". Pero cuando los vayan a reclutar dirán: "Huy, pues me viene fatal porque he quedado", o "precisamente hoy había reservado mesa en Paco’s, o "yo, la verdad, me iría a la guerra, pero es que me parte la tarde".

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