miércoles, 20 de mayo de 2026

Para Vicente

Si a veces no comprendemos ni nuestra propia vida, cómo vamos entonces a comprender la muerte. Quizá ésta no sea el final de todo sino el principio de algo nuevo. Lo cierto es que los que emprenden el último viaje nunca se van del todo, nunca desaparecen, nunca nos dejan solos, pues siguen habitando en nosotros y alimentando nuestra memoria. Más, cuanto más los hemos amado y más nos han querido, porque en realidad lo que más echamos de menos es su amor incondicional. Conviene expresarlo cuando ya no están. Sería bonito que escribieras algo sobre tu madre o, al menos, pensando en ello. Sería, sin duda, un gran acto de amor, porque escribir, recordar, pensar en ellos, contribuye a que sigan con nosotros, pues la única muerte real es el olvido. Hermano, en estos momentos de dolor sereno y contenido, piensa en las palabras del gran "Gabo": "La muerte deja una herida que nadie puede curar, el amor deja un recuerdo que nadie puede borrar". Un fuerte abrazo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.