martes, 25 de agosto de 2026
Pensamiento mágico
El claramente fallido sistema educativo decidió priorizar las ciencias y la tecnología por encima de las humanidades debido a la presión del mercado laboral y la búsqueda de empleo inmediato. El error está en aceptar la separación artificial entre las humanidades y las ciencias, pues ello perjudica al pensamiento crítico, ya que ambas disciplinas se complementan en la búsqueda del conocimiento humano. Fruto de ello es el imparable avance de la vuelta del "pensamiento mágico", esa forma de interpretar la realidad basada en la ignorancia y en la falta de pruebas científicas, donde se asume que las creencias, los deseos, pensamientos o actos propios pueden influir directamente en el mundo exterior sin una relación de causa y efecto real. Resulta descorazonador comprobar cómo, en pleno siglo XXI, el más retrógrado pensamiento mágico continúa disfrutando de un gran predicamento entre buena parte de la población. Leo que el arzobispo de Granada "moverá" un Cristo desde la catedral hasta la basílica de la Virgen de las Angustias para que proteja a los granadinos "de los terremotos". Pero tonto no es. No lo hará de forma inmediata, que sería lo lógico en pleno enjambre sísmico, y ya nos quedaríamos tan tranquilos. No, qué va. Lo hará en septiembre. Así da tiempo a que se termine de liberar la energía acumulada en el interior de la corteza terrestre por el choque o fricción entre las placas tectónicas. Además lo hará coincidir con la festividad de la Santa Cruz y el "voto anual de acción de gracias" al Cristo de San Agustín -que ostenta el título de protector de la ciudad- el 14 de septiembre. Pero ¡ay!, ha cometido un error. Resulta que el Cristo de San Agustín no es especialista en terremotos. Esa categoría municipal sí que la tiene la citada Virgen de las Angustias que, además, es Patrona de la ciudad. Y ya se sabe: donde hay patrón no manda marinero, por muy Cristo que sea. Ya sabemos que, para la iglesia tradicional, las catástrofes naturales son "castigos" a una sociedad pecadora. Ahí lo dejo. Resulta, además, que el mayor seismo afectó a la capital el día 15 y muchos piensan que cómo fue posible, siendo ese el día de varias Vírgenes populares. Sí, amigos, pero no es el día de la de las Angustias, que no hubiera permitido que en su festividad hubiera daños en su zona de control tectónico. Aquí hay, está claro, un problema de competencias divinas y de exclusividad geográfica. Cómo dirían los granadinos más piadosos y malafollás "A mí qué pollas me da, que tomen mucho por culo los otros por no tener de patrona a nuestra Vigen de las Angustias”. En fin, que la pugna entre la magia municipal de Cristos y Vírgenes contra la tectónica de placas está servida. Y me temo que pocos se molestarán en aprender algo sobre la mecánica de la tectónica de placas, pero la procesión del Cristo de San Agustín estará petada de gente que creerá que, ahora sí, está protegida contra los terremotos.
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