La subida de VOX en las encuestas electorales es inversamente proporcional al interés real que este engendro político tiene por los problemas reales de la gente. La paradoja es que cuanto más maltrata la ultraderecha a la clase trabajadora y media baja, más apoyo recibe de ellos. Supongo que es el resultado de una combinación de ignorancia, voluntad autolesiva, carencias cognitivas y servilismo genético social. Supongo que el mismo tipo de gente que hace 200 años expresaban aquello de "lejos de nosotros la peligrosa novedad de discurrir", exigían ¡Pan y toros! o gritaban ¡Vivan las caenas!, son los "muertos de ideas" que hoy votan a Vox para que los machaque mañana. Cuando un puñado de fulanos desenganchó los caballos de la carroza real de Fernando VII y se ataron ellos mismos para jalarla al grito de “¡Vivan las cadenas!”, escenificaron lo que quería gran parte de un pueblo iletrado y sometido a los señores y la Iglesia: cargarse la Constitución de 1812 y devolver el poder absoluto al corrupto, felón e imbécil de turno. Cambiar lo desconocido por lo viejo; el liberalismo por el Antiguo Régimen; la oportunidad por la atrofia; el poder ser por el miedo. Pues parece que hemos vuelto a eso. Hace unos días, el Congreso dio luz verde a la revalorización de las pensiones con el único voto contrario -¡sorpresa!- de los de Abascal. Por otro lado, el escudo social y el decreto para topar precios en situaciones de emergencia fue tumbado por PP, Junts y Vox. Es la alianza de las derechas contra los trabajadores. Es el anuncio de lo que harán cuando gobiernen. Lo que ya hicieron antes: congelar pensiones, no subir salarios, retirar ayudas a los parados, empeorar las condiciones de trabajo, abaratar el despido, fomentar el trabajo-salario basura, empeorar la sanidad y educación pública, favorecer a los que más tienen y, por supuesto, rebajar impuestos a los ricos. ¿Cuáles de estas medidas creen los "tiesos" que van a mejorar su vida? La estulticia no tiene límites. Podemos oír a gente que aplaude al humorista Manu Sánchez por su discurso a favor de los público e, inmediatamente, decir que van a votar a los fascistas que a diario lo insultan y amenazan en cuentas de ultraderecha. Porque su idea -que se enteren los incautos- es destruir lo público y hacer una España al servicio de los "señoritos". Me ahogan los síntomas de esta decadente y necia sociedad. Enferma y masoquista, egoísta, servil con los poderosos y complaciente con los imbéciles. A veces pienso que el problema no es el miedo, es la que falta de agallas. Es el perro que aceptan que lo encadenen para que le den de comer las sobras. No me duele cuando nos insultan de Despeñaperros para arriba llamándonos vagos, flojos o incompetentes, porque no es en absoluto cierto. Me duele lo que siento en mi propia tierra, que se nos hincha el pecho cada vez que hablamos de ella pero que la hemos convertido en el paraíso de arrieros, acémilas y sinvergüenzas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.